La Plaza de San Pablo y la calle Cadenas de San Gregorio se convierten esta semana en el corazón artesano y gastronómico de Valladolid con la celebración del Mercado Castellano, que arrancó este jueves 8 de mayo y se prolongará hasta el miércoles 13.

Un total de 90 expositores, entre artesanos y productores agroalimentarios, dan vida a uno de los eventos más populares de las fiestas patronales de la ciudad. La demanda supera cada año a la oferta disponible: el espacio limita el aforo y, según reconoció el presidente de la Federación de Organizaciones Artesanas de Castilla y León (FOACAL), Ángel Tapia, siempre quedan solicitudes sin atender.

El mercado reúne 59 talleres de oficios artesanos y 31 puestos de alimentación. Entre los primeros destacan la joyería, la cerámica, la marroquinería, la madera, el vidrio y la encuadernación. En los puestos de alimentación, los visitantes encontrarán miel, quesos, embutidos, dulces, conservas, licores y encurtidos de la tierra.

El concejal de Comercio, Mercados y Consumo, Víctor Martín, subrayó el valor del evento más allá del ocio: «Apoyando este mercado, estamos apoyando la economía local y a pequeños productores, que les hace falta».

La programación va mucho más allá de la compra. Los talleres demostrativos de oficios como la talla en piedra, la forja tradicional, la cuchillería o la pintura en seda se celebran cada día en horario de 12:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:00. Para el público infantil, las actividades participativas —ilustración, alfarería, marionetas o joyería en papel— tendrán lugar del 9 al 13 de mayo en la Plaza Federico Wattenberg, en los mismos tramos horarios.

Las actuaciones de danzas castellanas ponen el broche cultural cada tarde. Grupos como Besana, Mies y Barro, La Trebede o Ribera del Pisuerga animarán el espacio con el folclore más arraigado de la región.

El carácter familiar del evento se refuerza además con atracciones ecológicas para los más pequeños —tiovivos, noria y barca— instaladas en el entorno de la Plaza de San Pablo y la Casa del Sol.

Seis días de artesanía, sabor y tradición para celebrar a San Pedro Regalado en pleno centro histórico de Valladolid.

por redaccion