La festividad de San Pedro Regalado, patrón de Valladolid, trae consigo cada año una cita imprescindible para los amantes de la repostería tradicional: la venta de la Corona de San Pedro, el postre que desde 1984 endulza las celebraciones de la ciudad.

La Corona de San Pedro vuelve a las confiterías de Valladolid: el dulce con más de cuatro décadas de historia

Desde este viernes 9 de mayo y hasta el próximo 17, los vallisoletanos podrán hacerse con este dulce emblemático en los establecimientos integrados en la Asociación Provincial de Empresarios de Confitería de Valladolid.

La historia de esta receta se remonta a más de cuatro décadas, cuando fue creada por primera vez por Enrique Cubero, quien por aquel entonces presidía la asociación. Los ingredientes que la componen son sencillos pero inconfundibles: un roscón de bollería hojaldrada, salpicado con almendras fileteadas y relleno de cabello de ángel y pasta de almendra. Una combinación que ha resistido el paso del tiempo sin cambiar ni un solo elemento de su fórmula original.

Y es precisamente esa fidelidad a la tradición lo que la convierte en algo especial. En un mercado donde la repostería no deja de reinventarse, la Corona de San Pedro sigue elaborándose exactamente igual que el primer día, manteniendo vivo el vínculo entre la festividad y el oficio artesano.

Para quienes quieran adquirirla, las confiterías participantes en esta edición de 2026 son Pastelerías Bravo, Confitería Vitin, Confitería Labarga, Confitería Chus, Confitería Ricardo Blanco, Confitería Rodri, Manjarrés, La Rosca y El Horno de Guiller. Una red de establecimientos repartidos por la ciudad que garantiza que el dulce llegue a todos los rincones de Valladolid durante estos días de fiesta.

La festividad de San Pedro Regalado se celebra el 13 de mayo y congrega cada año a miles de vallisoletanos en torno a su patrón. La Corona es, sin duda, uno de los símbolos más queridos de esa celebración, un trozo de identidad local que se puede saborear.

Si aún no la has probado, estas fechas son la excusa perfecta para acercarte a tu confitería de confianza y llevarte a casa un pedazo de la tradición más dulce de Valladolid.

por redaccion