El Ayuntamiento de Burgos ha presentado este martes dos nuevos vehículos para reforzar la capacidad operativa de sus servicios de emergencias. La inversión total asciende a 120.000 euros y beneficia tanto al Parque de Bomberos como al servicio de Protección Civil.

El primero de los furgones, bautizado como ‘Alfa 7’, queda asignado a los bomberos y ha supuesto un desembolso de 70.000 euros. Se trata de una Volkswagen Transporter de 177 caballos y cambio automático, con capacidad para seis ocupantes y equipada con un cabrestante delantero capaz de arrastrar hasta 4.500 kilos mediante un cable de 25 metros.
El jefe del Parque de Bomberos, Miguel Ángel Extremo, destacó en el acto de presentación la versatilidad del vehículo, diseñado para tareas de apoyo y logística. Su caja interior incorpora rieles que permiten transportar hasta 13 contenedores rodantes con material diverso: equipos de achique, motosierras, sistemas de iluminación o puestos de mando avanzado. Con esta incorporación, la flota del parque municipal asciende a 19 vehículos.
El segundo furgón, destinado a Protección Civil y valorado en 50.000 euros, cuenta con 130 caballos de potencia y una mampara divisoria entre la zona de pasajeros y la de carga. Según explicó el técnico Telmo Ruiz, el vehículo permitirá trasladar voluntarios y material a actos celebrados en el término municipal y prestar apoyo logístico a los bomberos cuando sea necesario. Con esta adquisición, Protección Civil eleva su flota a seis vehículos: tres todoterrenos y tres furgones.
La compra forma parte de una estrategia municipal más amplia de refuerzo de la seguridad ciudadana. En ese marco se enmarca también la reciente convocatoria de oposiciones para completar la plantilla de bomberos, fijada en 125 efectivos, y el avance de las obras de remodelación de la sede de Protección Civil, que ya supera el 60% de ejecución.
De cara al futuro, el jefe de bomberos anticipó que el próximo paso del plan de renovación será la sustitución del ‘Tango 1’, el camión especializado en rescate y accidentes de tráfico que acumula ya 21 años de servicio activo.
Una apuesta firme del consistorio burgalés por dotar a sus cuerpos de emergencias de los medios necesarios para seguir respondiendo con eficacia ante cualquier imprevisto en la ciudad.



