Burgos sale a la calle el viernes para exigir que los montes de Castilla y León dejen de arder

Más de 55 colectivos y organizaciones han convocado una manifestación en Burgos para este viernes, 21 de agosto, bajo el lema «Nuestra tierra vuelve a arder». La marcha arrancará a las 20:00 horas desde la plaza del Cid y concluirá en la plaza de la Catedral, en el corazón de la ciudad.

Burgos sale a la calle el viernes para exigir que los montes de Castilla y León dejen de arder

La movilización forma parte de una jornada de protestas coordinada en toda Castilla y León para reclamar un cambio radical en la política forestal de la región. Sindicatos, asociaciones ecologistas, federaciones vecinales y otras organizaciones se han unido bajo una misma voz para denunciar lo que consideran años de abandono e inacción institucional frente a los incendios.

Entre las principales exigencias de la plataforma destaca la necesidad de una política forestal activa durante los doce meses del año, no solo en verano. Los convocantes reclaman que la vigilancia, la ordenación del territorio y la prevención se financien de forma sostenida y se basen en evidencia científica adaptada a cada ecosistema.

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También piden acabar con la temporalidad en los servicios de extinción e incendios. Según los colectivos, la fragmentación del trabajo entre distintas empresas privadas perjudica la eficacia del sistema y precariza las condiciones de quienes trabajan en primera línea. Exigen plantillas públicas, estables y bien formadas.

La plataforma dirige sus críticas principalmente a la Junta de Castilla y León, a la que acusa de una «combinación perfecta de ineptitud y sumisión a intereses empresariales». Pero también apunta al Gobierno central y advierte de la influencia de discursos negacionistas en la gestión ambiental.

El manifiesto va más allá de los montes y conecta la lucha contra los incendios con la supervivencia del mundo rural. Los convocantes sostienen que sin empleo, sin servicios públicos y sin futuro en los pueblos, el campo seguirá despoblándose y el riesgo de incendio no hará más que crecer.

Burgos, como otras ciudades castellanoleonesas, acogerá esta tarde del viernes una protesta que busca trasladar a las instituciones una advertencia clara: la tierra sigue ardiendo y la paciencia ciudadana tiene un límite.