Casi 2,1 millones de euros para mantener las presas y balsas de riego del río Órbigo en León

La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ha adjudicado el contrato de asistencia, explotación y mantenimiento de las presas y balsas de titularidad estatal ubicadas en el Sistema Fluvial Órbigo, en la provincia de León, por un importe de casi 2,1 millones de euros.

Casi 2,1 millones de euros para mantener las presas y balsas de riego del río Órbigo en León

La adjudicación quedó publicada este viernes en el Boletín Oficial del Estado, confirmando así una inversión que afecta directamente a las infraestructuras de riego que sostienen buena parte de la actividad agrícola de esta zona de la cuenca del Duero.

La empresa seleccionada para llevar a cabo los trabajos ha sido Sacyr Conservación S.A., que se impuso a otras siete ofertas presentadas por distintas compañías del sector. La competencia por hacerse con el contrato refleja la relevancia económica y técnica de estas instalaciones en el territorio leonés.

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El contrato engloba los servicios de asistencia a la explotación y mantenimiento de todas las presas y balsas encuadradas en la denominada zona de explotación A de la cuenca, que corresponde precisamente al Sistema Fluvial Órbigo. Esta zona concentra una importante red de infraestructuras hídricas que regulan el agua destinada al regadío en numerosos municipios de la provincia.

El Sistema Órbigo es uno de los ejes vertebradores del campo leonés. Sus canales y estructuras de riego abastecen a miles de hectáreas de cultivo, haciendo posible la producción agraria en una amplia franja del territorio. El mantenimiento adecuado de estas instalaciones resulta, por tanto, esencial para garantizar el suministro de agua durante las campañas de riego y para prevenir posibles averías o situaciones de riesgo.

Con esta adjudicación, la CHD refuerza su compromiso con la conservación de las infraestructuras hídricas bajo su tutela y da respuesta a una necesidad técnica que los regantes y agricultores de la zona llevan tiempo reclamando.

La inversión se enmarca en la política de la Dirección General del Agua de mantener en condiciones óptimas el patrimonio hidráulico estatal, especialmente en cuencas con una fuerte dependencia agrícola como la del Duero.