Valladolid lleva medio año aplicando con firmeza su ordenanza de movilidad y los números no dejan lugar a dudas: los usuarios de patinetes eléctricos siguen sin ponerse el casco. Así lo revelan los datos de la Policía Municipal, que entre enero y el pasado 10 de junio tramitó 888 denuncias a conductores de vehículos de movilidad personal, con sanciones que suman en total 166.700 euros.

Casi 900 multas en seis meses: los patinetes eléctricos de Valladolid se convierten en la nueva pesadilla de la Policía Munic

La infracción estrella es tan sencilla como preocupante. Circular sin casco homologado y correctamente abrochado acumula 657 de las denuncias registradas, lo que supone prácticamente tres de cada cuatro. Cada una de esas multas asciende a 200 euros, aunque se rebaja a 100 si se paga de forma inmediata. En uno de los casos, el agente sorprendió al usuario con el casco colgado del manillar, no en la cabeza.

A esas cifras se suman 35 sanciones por circular de noche o con escasa visibilidad sin ningún elemento reflectante. Solo en este bloque de protección personal, el balance supera los 138.000 euros.

El segundo motivo de denuncia más habitual es meterse por donde no se debe. Hasta 104 patinetes fueron sancionados por circular sobre las aceras o zonas peatonales, a 100 euros la infracción. A eso se añaden tres multas por acceder a túneles urbanos y alguna más por rodar por parques o vías interurbanas no permitidas.

El apartado de conductas prohibidas y requisitos del usuario también deja datos llamativos. Los agentes sorprendieron a 48 menores de 16 años al mando de un patinete, con la inmovilización del vehículo como consecuencia inmediata. Otros 35 conductores circulaban con un acompañante, algo expresamente vetado por la normativa, ya que estos vehículos solo están concebidos para una plaza.

El concejal de Tráfico y Movilidad, Alberto Gutiérrez Alberca, considera que el balance del primer semestre es «tremendamente positivo» y recuerda que Valladolid se adelantó incluso a la normativa nacional. El edil también aprovechó para responder a quienes en su momento criticaron la ordenanza por considerar que penalizaba en exceso a los usuarios de estos vehículos.

De cara al otoño, habrá un cambio: la edad mínima para conducir un patinete bajará de los 16 a los 15 años, en línea con el nuevo Reglamento General de Circulación. El resto de prohibiciones, en cambio, quedan refrendadas e incluso reforzadas por la normativa estatal.

Las cifras demuestran que la concienciación todavía tiene mucho camino por recorrer en las calles de Valladolid.

por Redacción Actualidad Vecinal

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