El Museo de la Ciencia de Valladolid, uno de los espacios culturales más visitados de la ciudad, arrastra un problema que ya no pasa desapercibido: su entorno luce descuidado, con maleza crecida, accesos deteriorados y mobiliario urbano en mal estado.

Los concejales socialistas Luis Vélez y Rafi Romero han alzado la voz para denunciar públicamente esta situación, que califican como «un ejemplo más del abandono» imputable al actual equipo de gobierno formado por PP y Vox.
A través de un vídeo difundido por el grupo municipal socialista, ambos concejales recorren la zona y señalan con detalle los problemas detectados. Uno de los más llamativos es la presencia de vegetación invasiva en las rampas de acceso desde la calle Arturo Eyries, un punto por el que transitan vecinos y visitantes a diario.
La situación no se limita a la maleza. El paseo peatonal que conecta la Avenida Medina del Campo con el museo presenta baldosas hundidas, rotas y levantadas, lo que supone un riesgo real para quienes lo utilizan. Los bancos del paseo tampoco están en mejores condiciones: tablillas podridas y tornillos sueltos completan un panorama que los socialistas consideran inaceptable en un enclave de estas características.
«No tiene justificación que esta zona esté tan descuidada. Es necesaria una intervención inmediata», subrayó la concejala Rafi Romero, recordando que se trata de un espacio al que acuden cientos de personas, tanto escolares como familias y turistas.
El grupo socialista ha dirigido su petición directamente al alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, exigiéndole que se actúe sin más demora para mejorar el paseo peatonal y adecentar los accesos desde Arturo Eyries.
Desde el punto de vista cultural y simbólico, el Museo de la Ciencia representa uno de los iconos de la ciudad. Que su entorno inmediato presente este estado de deterioro resulta, según los socialistas, una contradicción difícil de defender ante los ciudadanos que lo visitan.
La pelota queda ahora en el tejado del Ayuntamiento, que deberá decidir si atiende estas demandas o si la zona sigue esperando una intervención que, para muchos vecinos, ya llega tarde.
