Eran las dos de la madrugada del 13 de julio cuando los huéspedes de un hotel de Valladolid se vieron arrancados de su sueño por el estruendo de la alarma antiincendios. No había ningún fuego. Lo que había era una pareja que acababa de colarse en el establecimiento, pulsar el dispositivo de emergencia y salir corriendo.

La Sala CIMACC 091 y el servicio de emergencias CyL 112 recibieron el aviso y movilizaron de inmediato dotaciones de la Policía Nacional, la Policía Municipal y los Bomberos de Valladolid. Los huéspedes fueron desalojados de forma preventiva mientras los equipos de emergencias inspeccionaban el edificio.
Tras un exhaustivo registro, los bomberos y el responsable del hotel confirmaron que no existía ningún foco de incendio. El único dispositivo que había saltado era el del hall del establecimiento. Los clientes pudieron regresar a sus habitaciones, aunque el susto ya estaba dado.
La encargada del hotel revisó las grabaciones de las cámaras de seguridad y lo que vio no dejaba lugar a dudas: un hombre y una mujer que no figuraban como huéspedes entraron al hotel, activaron la alarma y se marcharon a toda prisa. La responsable del establecimiento presentó una denuncia formal ante la Policía adjuntando las imágenes como prueba.
Los agentes pusieron en marcha las investigaciones pertinentes y lograron identificar a los dos sospechosos, quienes resultaron ser vecinos del propio hotel. La detención se produjo en la madrugada del viernes 18 de julio, quedando ambos arrestados como presuntos autores de un delito de desórdenes públicos.
Ninguno de los dos quiso explicar qué les llevó a irrumpir en el establecimiento y provocar semejante alboroto en mitad de la noche. Tras las diligencias correspondientes, la pareja quedó en libertad, aunque con la obligación de comparecer ante la justicia cuando así sea requerida.
El incidente pone de manifiesto los graves trastornos que puede generar una falsa alarma de incendios, no solo para los huéspedes que ven interrumpido su descanso, sino también para los servicios de emergencias que deben acudir y para el propio establecimiento afectado.
