Catalá defiende sus políticas turísticas ante el hartazgo vecinal: «Queda mucho por hacer, pero los resultados llegan»

La alcaldesa de València, María José Catalá, salió este jueves al frente del creciente malestar de los vecinos por la proliferación de apartamentos turísticos en los barrios de la ciudad, asegurando que las medidas de su gobierno «están dando sus primeros buenos resultados» y que el perfil del visitante que llega a la capital valenciana «ya está mejorando».

Catalá defiende sus políticas turísticas ante el hartazgo vecinal: "Queda mucho por hacer, pero los resultados llegan"

En pleno debate sobre la masificación turística, Catalá no esquivó las críticas y reconoció que «queda mucho por hacer», pero defendió con firmeza la gestión municipal frente a quienes la acusan de no frenar con suficiente contundencia la expansión de las viviendas vacacionales.

La primera edil cargó contra el anterior ejecutivo progresista y enmarcó la situación actual en la «herencia recibida» de ocho años de gestión anterior. «Resolver en tres años la barra libre de los últimos ocho está siendo difícil», señaló, apuntando a la decisión de aquel gobierno de permitir la conversión de bajos comerciales en pisos turísticos como origen de «más del 80%» del problema actual.

Noticias de Valencia en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal
🎉
¡Buñol está en fiestas!Qué hay hoy — programa en vivo14 — 31 ago
En fiestas

Sobre los comportamientos incívicos de algunos turistas, que han encendido a varias asociaciones de vecinos, Catalá admitió sentir «vergüenza» aunque quiso separar estos episodios de la cuestión de las licencias. «Es más un tema de civismo que de legalidad», subrayó la alcaldesa, que confía en que la futura Ordenanza de Convivencia y Civismo, con sanciones para conductas inapropiadas en la vía pública, ayude a que «los vecinos vean una mejora importante».

En su balance, Catalá destacó que València fue la primera ciudad en aplicar una moratoria de licencias y en aprobar una de las regulaciones más restrictivas de España, además de tramitar órdenes de cierre para más de 1.000 apartamentos irregulares. Según los datos municipales, la estancia media del turista ha subido de 2,42 días a 2,7 días este verano, un avance que la alcaldesa celebró junto a la reducción de cruceristas y apartamentos ilegales en plataformas digitales.

Sin embargo, la realidad que recogen los propios datos de la fundación municipal matiza ese optimismo: el perfil mayoritario del turista que visita València en verano sigue siendo de gasto bajo, por debajo de los 150 euros diarios. Además, Catalá no mencionó en ningún momento la posibilidad de implantar una tasa turística, medida que reclaman desde hace tiempo numerosas asociaciones vecinales para compensar los efectos negativos del turismo en los barrios.