Extremadura ha vivido una semana de alerta por incendios forestales con una veintena de fuegos declarados en toda la región, cuatro de ellos en la provincia de Cáceres, que han dejado una superficie quemada de aproximadamente 106 hectáreas en total a la espera de mediciones definitivas.

El Plan Infoex ha tenido que hacer frente a 43 incidentes durante los últimos días, de los cuales 20 han sido incendios forestales. La mayoría se concentraron en la provincia de Badajoz, con 16 focos registrados, mientras que Cáceres sumó cuatro intervenciones durante esta semana de peligro alto, denominación que está vigente desde el pasado 1 de junio.
La buena noticia es que ninguno de estos incendios ha alcanzado la categoría de gran incendio forestal, es decir, aquellos que superan las 500 hectáreas afectadas. Sin embargo, cuatro de los fuegos registrados en Badajoz sí llegaron a activar el nivel 1 de alerta, lo que implica riesgo de afección a construcciones aisladas y posible corte de carreteras.
El panorama para los próximos días no invita al optimismo. Las previsiones apuntan a que el riesgo se mantendrá elevado durante toda la semana entrante, impulsado por la ausencia de lluvias, la baja humedad ambiental y unas temperaturas que siguen comportándose como en pleno verano.
Aunque entre el martes y el miércoles podría producirse un ligero descenso térmico, los expertos advierten de que ese alivio quedaría contrarrestado por un aumento considerable del viento, factor determinante para la propagación rápida de cualquier foco que se declare. A partir del jueves, el termómetro volverá a subir y las condiciones secas se prolongarán, manteniendo el escenario de riesgo.
Desde el Servicio de Prevención y Extinción de Incendios Forestales se hace un llamamiento a la ciudadanía para que extreme las precauciones durante toda la semana. La combinación de una vegetación con un alto grado de sequedad acumulada tras meses de calor y las condiciones meteorológicas previstas crea un escenario especialmente propicio para el inicio y la rápida extensión de incendios.
Las autoridades recuerdan que cualquier descuido o actividad que genere calor o chispas en el entorno rural puede tener consecuencias devastadoras en estas circunstancias.



