Un niño cacereño de tan solo cinco años lucha contra una enfermedad grave de la sangre que lo tiene atado a la esperanza de encontrar un donante compatible de médula ósea. Su nombre es Diego y vive en Alcuéscar, un pequeño municipio de la provincia de Cáceres. Sin ese trasplante, su recuperación no es posible.

La Asociación para la Donación de Médula Ósea de Extremadura, conocida como ADMO, ha activado una campaña en redes sociales para dar visibilidad a la situación del pequeño y captar a posibles donantes que puedan ser compatibles con él.
El llamamiento va dirigido a personas sanas de entre 18 y 40 años que quieran informarse sobre cómo pueden convertirse en donantes. El proceso no es complicado, pero sí requiere dar un paso al frente y ponerse en contacto con la asociación.
Quienes estén interesados pueden llamar al teléfono 924 27 16 46 o consultar la página web de ADMO para obtener toda la información necesaria antes de tomar una decisión.
Los puntos habilitados para llevar a cabo la donación están en el Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres y en el Hospital Universitario de Badajoz, por lo que los extremeños tienen facilidades para acudir sin necesidad de desplazarse fuera de la región.
La médula ósea es el tejido esponjoso del interior de los huesos donde se producen las células de la sangre. Cuando falla, enfermedades graves como leucemias u otras patologías hematológicas pueden poner en serio riesgo la vida del paciente. En el caso de los niños, encontrar un donante compatible es especialmente complicado porque el registro de donantes aún necesita más personas inscritas.
Cada donante que se suma al registro puede ser la clave no solo para Diego, sino para cualquier otro paciente que en el futuro necesite un trasplante compatible.
La historia de este niño de Alcuéscar pone de nuevo sobre la mesa la importancia de que los ciudadanos extremeños conozcan la donación de médula ósea y se planteen dar este paso solidario. A veces, un simple gesto puede cambiar el destino de una vida entera.
