La asociación vecinal Ciudad Monumental ha presentado una denuncia formal ante el Ayuntamiento de Cáceres por los elevados niveles de sonido registrados durante el concierto LOS40 Summer Live 2026, celebrado el pasado 9 de julio en la Plaza Mayor. Los residentes del centro histórico aseguran que las molestias acústicas les impidieron descansar y denuncian que la Policía Local no pudo medir el ruido por falta de medios.

Todo comenzó pasada las once de la noche, cuando vecinos de la calle Zapatería contactaron con la Policía Local para pedir una medición oficial de decibelios. Los agentes reconocieron no disponer del equipo necesario en ese momento y les indicaron que la única vía era presentar una denuncia por escrito en el Ayuntamiento. Así lo hicieron, con un documento sellado el 14 de julio en el Registro General del consistorio.
Ante la ausencia de datos oficiales, los propios vecinos tomaron cartas en el asunto. Utilizando aplicaciones de sonómetro en teléfonos móviles, midieron el ruido a las once de la noche en el extremo opuesto de la plaza y grabaron audio desde dentro de un domicilio próximo al escenario a la una de la madrugada. Los registros arrojaron un promedio de 89 decibelios, con picos recurrentes de hasta 99. La Organización Mundial de la Salud advierte que superar ese umbral sin protección auditiva durante más de 15 minutos entraña un riesgo real de daño en el oído.
La asociación también difundió vídeos e imágenes en redes sociales, etiquetando al Ayuntamiento, al alcalde y a la empresa promotora del evento para dejar constancia pública de la situación.
En la denuncia, los vecinos exigen que el consistorio aclare si el concierto cumplió con las condiciones de su autorización, si se realizaron controles sonométricos oficiales y por qué la Policía no contaba con sonómetros operativos esa noche. También piden que, si se confirma el incumplimiento de la normativa, se apliquen las sanciones correspondientes.
Juan Manuel Honrado, presidente de la asociación, avanza que a partir de ahora solicitarán mediciones previas antes de cualquier evento. Señala además que otra herramienta de control disponible sería limitar los decibelios directamente en las mesas de sonido, algo que ya existe como obligación normativa.
Este concierto no es el primero en generar quejas. El festival Jato, celebrado los días 5 y 6 de junio, también motivó una encuesta entre los vecinos cuyos resultados se trasladaron en una carta a la Diputación Provincial de Cáceres.
