El alcalde de Camaleño denuncia que los niños de Infantil y Primaria de Espinama no pueden subirse a un autobús escolar que ya existe

Los alumnos más pequeños de Espinama se quedan sin acceso al bus escolar que une su localidad con Potes, mientras sus hermanos mayores sí pueden utilizarlo. El Ayuntamiento de Camaleño lleva más de dos meses esperando respuesta de la Consejería de Educación.

El alcalde de Camaleño denuncia que los niños de Infantil y Primaria de Espinama no pueden subirse a un autobús escolar que y

El alcalde de Camaleño, Óscar Casares, ha vuelto a exigir a la Consejería de Educación, Formación Profesional y Universidades que amplíe el servicio de transporte escolar entre Espinama y Potes para que también puedan usarlo los estudiantes de Infantil y Primaria matriculados en el CEIP Concepción Arenal de la capital lebaniega.

La ruta existe y funciona, pero está limitada exclusivamente a los alumnos de Secundaria y Bachillerato. Los niños más pequeños que estudian en Potes deben desplazarse hasta Cosgaya para poder coger un autobús escolar, mientras sus propios hermanos mayores acceden al transporte sin salir de Espinama.

Casares presentó una petición formal a la Consejería el pasado 14 de julio, con tiempo suficiente antes del inicio del curso, en la que solicitaba que los alumnos residentes en Espinama, Pido, Las Ilces y Fuente Dé pudieran usar esa misma ruta. Más de dos meses después, el Ayuntamiento no ha recibido ninguna respuesta.

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El regidor pone sobre la mesa un ejemplo concreto que ilustra el problema: una familia con tres hijos, uno en Secundaria y dos en ciclos inferiores. El mayor sube al autobús en Espinama, pero los pequeños obligan a sus padres a conducir hasta Cosgaya dos veces al día para llevarlos y recogerlos.

El alcalde rechaza además que la solución pase por escolarizar a esos niños en el colegio rural agrupado de Espinama. Muchas familias eligieron el CEIP Concepción Arenal de Potes desde que se abrió el aula de un año en esa localidad, y no quieren romper los lazos que sus hijos ya han creado allí.

Casares subraya que no se pide crear una nueva línea ni un gasto adicional significativo. Solo se trata de dar cabida en un autobús que ya circula a unos niños que hoy quedan excluidos sin razón aparente.

El alcalde ha apelado a la sensatez de la Consejería y ha instado al consejero Sergio Silva a tomar una decisión que, a su juicio, no debería haber tardado tanto. La situación, en sus palabras, es un auténtico sinsentido que penaliza a las familias del entorno de Espinama por el simple hecho de tener hijos en distintas etapas educativas.