Nava de la Asunción arrancó sus Fiestas Patronales en honor del Santísimo Cristo de la Expiración con un pregón cargado de historia, deporte y emoción. La noche del viernes, al filo de la medianoche, la Plaza Mayor se llenó de vecinos para dar el pistoletazo de salida a diez días de celebración.

El Ayuntamiento quiso rendir homenaje al club de balonmano Nava en su cincuenta aniversario, reconociendo medio siglo de dedicación deportiva y su papel como embajador del pueblo por toda España. Así lo subrayó el alcalde Juan José Maroto durante la presentación de las dos Juntas Directivas del club, las de ayer y las de hoy, encargadas de pronunciar el pregón inaugural.
En representación de la directiva fundacional de 1976, Mercedes García Serrano repasó los años de esfuerzo y dificultades iniciales: la falta de instalaciones, los desplazamientos en coches particulares y la búsqueda constante de financiación. También recordó la incorporación de los equipos femeninos en los años noventa como un hito que enriqueció la vida social del pueblo. Su mensaje fue claro: «Algo ha caracterizado a este club y a este pueblo: su capacidad de esfuerzo y lucha».
Por su parte, Agustín Campillo García, representando a la directiva actual, destacó los logros de los últimos diecisiete años, que llevaron al equipo desde Primera División Nacional hasta competir en la liga Asobal. Cerró su intervención apelando al orgullo de escuchar el nombre de Nava de la Asunción en retransmisiones televisivas y emisoras de radio de todo el país.
Tras el pregón llegó el momento más esperado: la elección de reina, rey, damas de honor y alfiles entre los veintiséis quintos y quintas del año. Eva de la Calle Muñoz fue proclamada reina, acompañada por las damas Irene García García y Lara Ajo Martín. Jorge Bernardos Vitoria fue elegido rey, con los alfiles Miguel Casado Martín y Diego García Cid.
Antes de lanzar el tradicional cántico de «Nava despierta, que ya estamos en Fiestas», los jóvenes dedicaron unas palabras emocionadas a su compañera de quinta Eva García Gómez, fallecida en un trágico accidente en marzo pasado y cuyo recuerdo planeó sobre toda la noche.
Con ese grito festivo y el corazón encogido, Nava de la Asunción se echó a la calle para vivir una Función que este año tiene un sabor especialmente especial.



