El Camino de Santiago pierde peregrinos en Burgos: el calor, la meseta y la falta de promoción lastran un verano inusualmente tranquilo

El flujo de peregrinos por la provincia de Burgos ha caído de forma notable durante este verano, rompiendo la tendencia habitual de uno de los tramos más emblemáticos del Camino Francés. El Albergue Municipal de la capital ha registrado un descenso claro de pernoctaciones entre junio y agosto, en una temporada marcada por las altas temperaturas y el creciente atractivo de rutas alternativas.

El Camino de Santiago pierde peregrinos en Burgos: el calor, la meseta y la falta de promoción lastran un verano inusualmente

Jesús Aguirre, presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Burgos, apunta a varios factores que explican este retroceso. Las sucesivas olas de calor habrían disuadido a muchos caminantes de emprender la ruta este año, optando por posponerla al próximo, cuando se celebra el Año Santo Compostelano. A eso se suma el auge de caminos alternativos, especialmente los gallegos, que permiten obtener la Compostela con menos esfuerzo y en entornos más variados.

Uno de los problemas de fondo que señala Aguirre es la imagen que proyecta el tramo entre Burgos y León. «No se hace la promoción que se debería hacer y ese tramo para algunos peregrinos resulta poco atractivo, no hay sombra, es muy monótono por la estepa castellana», admite, aunque insiste en que Castilla y León no debería obviarse en ningún recorrido completo.

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A pesar de la caída, el perfil del peregrino que pasa por Burgos se mantiene estable: aproximadamente el 85% son extranjeros, principalmente italianos, franceses y estadounidenses, con los catalanes como referencia entre los nacionales.

La bajada también se ha notado en la red provincial de albergues, que ha vivido un verano inusualmente tranquilo, sin los problemas de masificación que caracterizan las temporadas altas. «Al haber más caminos, la afluencia se ha repartido», señala Aguirre.

La Asociación aprovecha el momento para recordar sus reivindicaciones históricas ante las instituciones: mejorar los accesos al trazado urbano y abordar el mal estado del firme de la calle Fernán González, en pleno corazón del recorrido jacobeo. Un entorno que, no hay que olvidar, es Patrimonio de la Humanidad y acoge monumentos de la talla de la Catedral.

Con septiembre y octubre aún por contabilizar, meses clave para la afluencia en Burgos, el balance final del año todavía puede variar. Pero las cifras del verano lanzan una advertencia clara que la ciudad no puede ignorar.