Toledo vivió un fin de semana histórico para su vida cultural. La novena edición de Las Noches del Patrimonio reunió a miles de personas en los rincones más emblemáticos de la ciudad, con una programación gratuita que incluyó música, teatro, danza contemporánea y visitas guiadas nocturnas a lo largo de más de cincuenta espacios abiertos al público.

La gran novedad de esta edición ha sido la extensión de la celebración a dos noches, una apuesta que el Grupo Ciudades Patrimonio de la Humanidad de España (GCPHE) ha calificado de «éxito absoluto». En total, catorce de las quince ciudades que forman este grupo han participado con una oferta de más de quinientas actividades gratuitas repartidas por todo el país.
En Toledo, el alcalde Carlos Velázquez destacó la enorme satisfacción del público asistente y subrayó el esfuerzo del Gobierno local por diversificar los puntos de interés más allá del Casco Histórico. Enclaves como el Hospital de Tavera o la estación de tren formaron parte también de la propuesta, acercando el patrimonio a quienes lo tienen cerca pero quizás nunca se habían detenido a descubrirlo.
Uno de los momentos más aplaudidos fue la representación de la zarzuela El huésped del sevillano en el Paseo Imperial de la Vega, un homenaje al compositor toledano Jacinto Guerrero que emocionó a los vecinos presentes y puso en valor una figura imprescindible de la cultura musical española.
El festival de danza Escena Patrimonio fue otro de los grandes protagonistas de la velada, con 31 actuaciones, nueve de ellas estrenos absolutos. Artistas de la talla de Manuel Liñán, KOR’SIA o Antonio Ruz actuaron en espacios patrimoniales únicos, creando una experiencia que difícilmente se olvida.
El presidente del GCPHE, Rubén Viñuales, resaltó que la respuesta del público confirma que ampliar las fechas fue la decisión correcta. «Nos ha permitido aumentar el número de actividades y ofrecer una experiencia más completa tanto a visitantes como a nuestros propios vecinos», señaló.
Toledo demostró una vez más que la cultura no entiende de horarios y que el patrimonio cobra una dimensión diferente cuando se vive de noche, entre vecinos, de forma gratuita y en compañía. Como concluyó el propio alcalde: «Toledo es cultura», y este fin de semana lo dejó más claro que nunca.
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