Toni Sans Cardona, conocido en el municipio como ‘en Toni de s’autoescola’, protagonizó ayer el acto inaugural de las fiestas de Sant Jaume 2026 en Es Castell con un pregón que dejó huella entre vecinos y autoridades congregados frente al Ayuntamiento.

El alcalde Lluís Camps le encomendó la tarea a este hombre de pueblo, flautista de toda la vida y figura querida en la localidad. Y Toni Sans cumplió con creces. Con naturalidad y emoción, repasó su historia personal ligada a Es Castell desde que llegó al municipio en 1990 de la mano de su amigo Miquel Vidal Marí, procedente de Maó.
En su discurso, que intercaló imágenes, vídeos y piezas musicales, recordó cómo su pasión por la música popular le llevó a integrarse en grupos como el Folklòric de Maó o el grupo de danza Mussuptà de Sant Climent. Fue así como conoció a Cristina Fullana, la primera fabiolera de Menorca, a quien sustituyó por primera vez en 1996 en las fiestas del Castell de Sant Felip.
Desde entonces, y durante casi treinta años, ejerció como fabioler de Sant Jaume, un papel que definió como privilegiado: el de emocionarse y emocionar a quienes se cruzan en la qualcada. El año pasado fue su último ejercicio en ese cargo, pero su legado sigue vivo.
Junto a la propia Cristina, Toni Sans ha logrado que Es Castell sea hoy el pueblo de Menorca con más fabiolers activos. Vladis, Elena, Ito, Eloy, Pablo e Irati subieron al estrado para acompañarle en el replec final, antes de que todos entonaran el ya himno oficioso de la fiesta: «Som, som, som, som es des Castell», que dio paso al «Gloriós Sant Jaume» con el que se cerró el acto.
También tuvo palabras para la autoescuela que regenta junto a su mujer Joana desde 1995, un negocio que le ha permitido conocer a varias generaciones de vecinos. Hoy, nietos de sus primeros alumnos aprenden a conducir en el mismo local y siguen disfrutando de los míticos chupa-chups de la academia.
El alcalde aprovechó la apertura de las fiestas para reconocer que ha sido un año duro para el municipio, pero destacó la fortaleza colectiva de sus gentes. Un mensaje que encajó a la perfección con el espíritu del pregonero.
Las fiestas de Sant Jaume 2026 arrancan así con fuerza, emoción y raíces bien firmes, como las de Toni Sans, aferrado, según sus propias palabras, bien fuerte a la pared de su pueblo.
