El incendio forestal declarado en Burgohondo, en la provincia de Ávila, mantiene en alerta máxima a toda la comarca. El operativo de emergencias concentra ahora sus esfuerzos en proteger el casco urbano de Navaluenga, que se encuentra a apenas un kilómetro y medio del frente activo.

Alrededor de un centenar de personas de la zona de Puente Nueva tuvieron que abandonar sus hogares durante la jornada del miércoles. De ellas, unas cincuenta pasaron la noche en el polideportivo de Burgohondo, habilitado como alojamiento provisional con camas de Cruz Roja y con el apoyo del Ayuntamiento local.
El delegado territorial de la Junta de Castilla y León, José Francisco Hernández, compareció tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado para informar de la situación. Hernández no quiso lanzar mensajes tranquilizadores y advirtió de que queda «mucho trabajo por delante».
En estos momentos, doce medios aéreos trabajan junto a un importante contingente de efectivos terrestres. El terreno pedregoso de la zona complica la intervención desde tierra, lo que convierte a los medios aéreos en piezas clave para frenar el avance de las llamas.
El operativo también se ha reforzado con la incorporación de un batallón de la Unidad Militar de Emergencias, solicitado por la Consejería de Medio Ambiente. A ellos se suman los efectivos del Ministerio para la Transición Ecológica y las agrupaciones de Protección Civil de la provincia, coordinadas desde la Diputación Provincial.
Además de Navaluenga y Puente Nueva, los equipos trabajan sobre un tercer frente localizado en la cumbre del término municipal de Piedralaves, lo que añade complejidad a unas labores de extinción que no dan tregua.
La principal preocupación de cara a las próximas horas es el viento del sur previsto para la tarde, que podría avivar las llamas y dificultar seriamente el control del incendio. El delegado confió en que, si las condiciones meteorológicas no se complican, el fuego no termine por afectar al Valle del Tiétar, cuya protección es otra de las prioridades del operativo.
La situación sigue siendo crítica y los vecinos de la zona permanecen pendientes de las indicaciones de las autoridades.
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