El fuego declarado en Brieva, en la comarca segoviana de Navafría, ha sacudido esta semana a toda la provincia con una virulencia que pocas veces se recuerda. Las llamas han obligado a desalojar a los vecinos de ocho núcleos de población y han alcanzado el nivel 2 del Índice de Gravedad Potencial, el umbral que activa los mayores recursos de emergencia por riesgo directo para las personas.

La magnitud del incendio ha quedado reflejada desde el espacio. Los satélites de seguimiento medioambiental han detectado hasta 31 focos de calor activos en la zona, una cifra que da idea de la extensión y la complejidad de un fuego que se niega a ceder.
Varios inmuebles han ardido a consecuencia del avance de las llamas, dejando imágenes desoladoras en una comarca que durante décadas ha vivido de espaldas a este tipo de tragedias. Los equipos de extinción trabajan contra el reloj en un entorno de sierra donde el terreno dificulta las labores y el calor extremo complica aún más la situación.
Miles de vecinos de la provincia recibieron este lunes un mensaje de alerta en sus teléfonos móviles con instrucciones sobre cómo actuar. Una notificación que nadie esperaba y que en muchos hogares generó confusión e inquietud antes de que llegara la información oficial.
Las autoridades mantienen el dispositivo de emergencia activo y piden a la ciudadanía que siga las indicaciones de los servicios de protección civil. Los núcleos desalojados permanecen cortados al acceso de sus residentes hasta que los técnicos certifiquen que la situación es segura.
El incendio se suma a un verano marcado ya por la alerta por riesgo de incendios que la Junta de Castilla y León amplió hasta este viernes en toda la región, una señal de que las condiciones meteorológicas siguen siendo extremadamente peligrosas para los montes segovianos.
La comarca de Navafría, conocida por su valor natural y patrimonial, afronta ahora uno de los episodios más duros de su historia reciente. La tierra que acoge el Martinete como símbolo de su identidad mira hoy al horizonte con el humo como telón de fondo.
