El Libro Antiguo vuelve a Segovia en noviembre tras dos años de ausencia, aunque sin su escenario de siempre

La Feria del Libro Antiguo y de Ocasión regresa a Segovia en noviembre después de dos años sin celebrarse. Sin embargo, el reencuentro tiene un sabor agridulce: los libreros tendrán que instalarse en la Plaza Mayor y no en la avenida del Acueducto, su hogar tradicional durante décadas.

El Libro Antiguo vuelve a Segovia en noviembre tras dos años de ausencia, aunque sin su escenario de siempre

La organización corre a cargo de la Asociación de Libreros de Viejo y Antiguo de Castilla y León, Alvacal, cuyo presidente, Manuel Gómez, confirmó el regreso mientras ultimaba los trámites con la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento. Las fechas concretas aún no están cerradas, pero la feria se extenderá diecisiete días, coincidiendo en su mayor parte con la primera quincena de noviembre.

El cambio de emplazamiento no es caprichoso. Desde principios de 2024, el Ayuntamiento dejó de autorizar ferias en la avenida del Acueducto, alegando razones de seguridad y afluencia de personas. La medida no solo afectó a los libreros, sino también a las ferias de artesanía y cerámica. Los colectivos rechazaron entonces las cinco alternativas que les ofreció el consistorio, y los libreros optaron por no pedir siquiera permiso ni en 2024 ni en 2025.

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Este año, la presión interna dentro de Alvacal ha cambiado la estrategia. Algunos asociados no querían llegar a un tercer año consecutivo sin feria en Segovia, y Gómez aceptó negociar la Plaza Mayor como solución de compromiso.

Aun así, el propio organizador no disimula sus dudas. Según explica, la Plaza Mayor se vacía en las tardes de los días laborables de noviembre, y el frío del otoño segoviano no invita precisamente a pasear entre casetas de libros. Recuerda además que una feria reciente celebrada en ese mismo espacio tuvo una respuesta más bien discreta, aunque reconoce que las circunstancias eran distintas: las casetas estaban subvencionadas y los expositores eran en su mayoría locales, sin gastos de desplazamiento ni alojamiento.

Para reducir riesgos económicos, Alvacal ha ajustado la selección de participantes. Muchos libreros estarán en esas mismas fechas en la feria de Zamora, por lo que Gómez ha priorizado a asociados sin esa coincidencia o con base cercana a Segovia.

El mensaje de fondo es claro: la feria vuelve por responsabilidad hacia la ciudad y hacia el oficio, pero los libreros siguen convencidos de que sin el Acueducto como telón de fondo, su viabilidad económica está en el aire. Noviembre dirá si la Plaza Mayor puede ser algo más que un plan de emergencia.