El Museo de la Ciencia de Valladolid busca nuevo timón. Tras más de diecisiete años al frente del centro, Inés Rodríguez Hidalgo se ha jubilado y la Fundación Municipal de Cultura trabaja ya en una convocatoria pública para elegir a quien la suceda.

El Museo de la Ciencia de Valladolid abre una nueva etapa tras la jubilación de su directora histórica

El pasado 14 de mayo, el Consejo Rector de la Fundación Municipal de Cultura aprobó el decreto por el que se resolvía la solicitud de jubilación de Rodríguez Hidalgo. La directora, nacida en Salamanca en 1961 y licenciada en Ciencias Físicas con especialidad en Astrofísica por la Universidad Complutense de Madrid, tomó las riendas del museo en febrero de 2009, tras haber dirigido el Museo de la Ciencia y el Cosmos de Tenerife.

Desde entonces, el Museo de la Ciencia se ha consolidado como uno de los referentes culturales y científicos más destacados a nivel nacional, según destacó ayer la concejala de Cultura, Irene Carvajal, quien quiso agradecer públicamente «el magnífico trabajo» de la ya ex directora y «la buena relación» mantenida durante todos estos años.

En los dos últimos meses, las funciones de dirección han recaído de forma provisional en Beatriz Gutiérrez Alberca, coordinadora de Educación del museo, quien ya venía asumiendo de facto esas responsabilidades mientras Rodríguez Hidalgo se encontraba en situación de baja de larga duración. «Dentro de la relación de puestos de trabajo de la Fundación, Beatriz es quien mayor nivel tiene en el Museo de la Ciencia», explicó Carvajal.

Ahora, la Fundación trabaja en redactar las bases de una convocatoria pública para cubrir el puesto de forma definitiva. «Aún no podemos hablar de plazos», admitió la concejala, aunque sí avanzó el perfil deseado: alguien con experiencia en gestión de museos y formación científica.

Lo llamativo es que esta será la primera vez que se celebre un proceso público para designar al director del Museo de la Ciencia desde su apertura en 2003. Rodríguez Hidalgo contaba con un contrato de alta dirección de carácter indefinido, una fórmula que no se repetirá. «Sería una anomalía funcional no aprovechar esta ocasión para asimilar la próxima contratación a lo que ya existe en el resto de centros de la Fundación», reconoció Carvajal.

Una nueva etapa se abre así para uno de los espacios culturales más visitados de Valladolid, con el reto de encontrar a alguien capaz de continuar el legado dejado tras casi dos décadas de trabajo.

por redaccion