El Grupo Municipal Socialista del Ayuntamiento de Oviedo ha anunciado que el próximo martes llevará al Pleno municipal una batería de preguntas sobre el estado de los expedientes abiertos en el área de Urbanismo, después de meses de denuncias anónimas sobre presuntas irregularidades y presiones a funcionarios.

El concejal socialista Jorge García ha sido el encargado de explicar los motivos que empujan a su grupo a exigir cuentas al equipo de gobierno. Según ha recordado, a mediados de abril el alcalde cesó de forma fulminante a su asesor de Urbanismo tras recibir un correo anónimo en el que se denunciaban presuntas presiones a técnicos municipales del área.
No era la primera vez que algo así ocurría. Apenas cuatro meses antes, el entonces director general de Urbanismo también abandonó su cargo en circunstancias similares. Aquel cese, según García, se intentó presentar como una renuncia voluntaria cuando en realidad coincidió con la llegada de otra denuncia en la que se señalaba a ese alto cargo por idénticas conductas.
Desde entonces, los grupos de la oposición han seguido recibiendo nuevos correos con denuncias sobre distintos procedimientos urbanísticos. El PSOE asegura haber trasladado toda esa información a la Secretaría General Técnica de la Junta de Gobierno para que actuara dentro de sus competencias.
El equipo de gobierno anunció en su momento la activación del protocolo previsto en la Ley de Protección de las Personas Informantes y la apertura de varios expedientes de investigación. La normativa fija un plazo máximo de tres meses para resolverlos, plazo que ya habría vencido para los primeros abiertos en abril.
Por eso los socialistas quieren saber si esos expedientes están ya cerrados, qué conclusiones arrojaron y si han derivado en alguna medida correctora o disciplinaria. También preguntan si, más allá de las denuncias conocidas por la oposición, el canal interno del informante recibió otras comunicaciones y qué investigaciones generaron.
García ha señalado además que el Ayuntamiento de Oviedo sigue sin director general de Urbanismo desde el cese del anterior responsable en diciembre, y que el alcalde habría tenido conocimiento al menos desde 2023 de que se presionaba a los técnicos municipales para orientar determinados informes.
Los socialistas concluyen que la ciudadanía de Oviedo merece respuestas claras y la garantía de que los procedimientos urbanísticos se tramitan con plena legalidad e independencia, sin que continúe proyectándose una sombra de duda sobre uno de los departamentos más sensibles del consistorio.



