El crucero Silver Spirit, de la naviera SilverSea, atracó este lunes en la Estación Marítima de Santander, sumando una nueva estampa de grandes dimensiones a la bahía de la capital cántabra. El buque, que llegó procedente de Burdeos con destino a Bilbao, hizo un alto en el camino para que sus pasajeros pudieran disfrutar de la ciudad.

El Silver Spirit cuenta con 210,7 metros de eslora, una tripulación de 410 personas y capacidad para unos 600 pasajeros, la mayoría de origen norteamericano según informaron fuentes de la Autoridad Portuaria de Santander. No es la primera vez que este crucero visita la capital cántabra, ya que tiene una larga relación con el puerto santanderino.
El barco quedó amarrado desde las 13.00 horas de este lunes y tiene previsto zarpar hacia las 23.00 horas de esa misma jornada rumbo a la capital vizcaína.
Su escala forma parte de la agenda de Santander Cruise Deluxe, la marca impulsada conjuntamente por el Gobierno regional, el Ayuntamiento de Santander y la Autoridad Portuaria para la promoción y organización de cruceros en la ciudad. Una apuesta que arrancó ya en enero de este año con la llegada del Spirit of Discovery y sus 1.300 personas a bordo, y que no ha parado desde entonces.
El presidente de la Autoridad Portuaria destacó que el objetivo en materia de cruceros es «crecer de manera equilibrada, sostenida y, sobre todo, sostenible», palabras que reflejan la vocación de convertir Santander en un destino de referencia en el mapa europeo de grandes travesías marítimas.
Y el calendario no da tregua. El próximo 23 de septiembre está prevista la llegada del Borealis, de Fred Olsen, al que seguirá el Balmoral, de la misma compañía, un día después. El 27 de septiembre tocará el turno del Silver Dawn, y el 30 del mismo mes llegarán el Marina y el Ventura.
Una temporada de cruceros que sigue ganando fuerza en Santander y que convierte la bahía en escenario habitual de algunos de los buques más imponentes que surcan el Atlántico.



