La A-40, clave para el desarrollo urbano de Ávila hacia el sur según el arquitecto Pablo Serrano

La ciudad de Ávila tiene en la autovía A-40 una oportunidad histórica para reorientar su crecimiento urbano hacia el sur, una dirección que hasta ahora ha quedado al margen de los grandes planes de desarrollo municipal. Así lo defiende el arquitecto y urbanista Pablo Serrano, una voz cada vez más influyente en el debate sobre el futuro de la capital abulense.

La A-40, clave para el desarrollo urbano de Ávila hacia el sur según el arquitecto Pablo Serrano

Serrano lleva tiempo señalando que Ávila ha crecido de espaldas a su mitad sur, un territorio con enorme potencial que permanece infrautilizado mientras la ciudad concentra su expansión en otras zonas con mayor presión especulativa y menor recorrido.

La A-40, que conecta Ávila con Toledo atravesando el corazón de Castilla, no es solo una infraestructura de comunicación. Para el urbanista, se trata del eje sobre el que debería articularse una nueva visión de la ciudad: más equilibrada, más conectada con su entorno natural y con mayor capacidad para atraer actividad económica y residencial de calidad.

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El planteamiento apunta a que la mejora y puesta en valor de este corredor viario puede ser el detonante de una transformación profunda en la manera en que Ávila se relaciona con su territorio. La autovía no solo facilita la movilidad, sino que puede convertirse en el soporte de nuevos desarrollos logísticos, industriales y residenciales que alivien la presión sobre otras partes de la ciudad.

Serrano también advierte de los riesgos de no actuar. En su análisis, ignorar el sur supone perder una ventana de oportunidad que otras ciudades de tamaño similar ya han aprovechado. La planificación urbana, insiste, debe adelantarse a la demanda y no limitarse a gestionar lo que ya existe.

El debate llega en un momento en que Ávila revisa su modelo de crecimiento y busca respuestas ante los desafíos del despoblamiento y la necesidad de modernizar su tejido productivo. En ese contexto, la A-40 aparece no como una simple carretera, sino como una palanca de futuro.

Queda por ver si las instituciones locales y regionales recogen el guante y trasladan estas reflexiones al planeamiento real. La ciudad tiene argumentos, tiene infraestructura y, según voces como la de Serrano, tiene también la dirección correcta. Solo falta decidir cuándo se empieza a caminar.