El sector agroganadero y cárnico de la comarca burgalesa se quedó sin interlocutor el pasado lunes 27 de julio cuando los representantes del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero no se presentaron a la comisión informativa convocada por el Ayuntamiento de Aranda de Duero para abordar la convivencia entre la viticultura y la ganadería en la zona.

La Denominación de Origen Ribera del Duero desplanta al Ayuntamiento de Aranda y deja solo al sector ganadero en la mesa de d

La reunión había sido impulsada por el Consistorio arandino tras la petición de la propia Denominación de Origen de que el pleno municipal aprobara el llamado Manifiesto por un territorio vitivinícola protegido, un documento en el que se reclama una regulación más restrictiva para la instalación de granjas en la comarca.

Sin embargo, quienes sí acudieron a la cita fueron representantes de varias organizaciones del sector ganadero y cárnico, entre ellas Feporcyl, Anprogapor, Asclea, Asfacyl, Asoprovac, Intercun y del sector de la bioenergía, que comparecieron ante los responsables municipales de Aranda dispuestos a debatir.

Todos ellos coincidieron en señalar que el diálogo es el camino necesario para resolver las tensiones existentes entre ambas actividades económicas, y defendieron la convivencia entre viticultura y ganadería desde el respeto al ordenamiento jurídico vigente.

El sector agroganadero-cárnico aprovechó su presencia para lamentar públicamente la ausencia de los representantes vinícolas, calificando la comisión informativa municipal como el espacio legítimo donde debe desarrollarse este debate. Subrayaron además que la cadena de valor agraria, ganadera y cárnica de Castilla y León nunca promoverá iniciativas políticas que excluyan a otros sectores económicos, en un mensaje directo hacia la viticultura.

La ausencia de Ribera del Duero deja en el aire el futuro del diálogo entre ambos sectores y pone al Ayuntamiento de Aranda en una posición incómoda, obligado a mediar entre dos actividades económicas de enorme peso en la comarca que no consiguen sentarse juntas en la misma mesa.

Por el momento, el debate sobre la aprobación del manifiesto en el pleno municipal sigue pendiente de resolución, mientras la tensión entre el mundo del vino y el del campo continúa latente en una de las zonas rurales más relevantes de la provincia de Burgos.