Los ciudadanos de Burgos presentaron 218 reclamaciones ante el Banco de España a lo largo de 2025, de las cuales 93 tuvieron su origen en algún tipo de fraude. La estafa con tarjetas bancarias fue el motivo más frecuente, acaparando el 42% de las quejas, en una tendencia al alza que se repite en todo el territorio nacional.

El incremento de las reclamaciones por fraude en la provincia alcanzó el 50% respecto al año anterior, lo que refleja una preocupación creciente entre los consumidores burgaleses ante operaciones de pago que terminan en engaño. Tras las denuncias por fraude, las más habituales fueron las relacionadas con cuentas, transferencias, adeudos y préstamos hipotecarios.
No todas las quejas llegaron a buen puerto. Solo el 40% de las 218 presentadas fueron admitidas a trámite, mientras que más de la mitad quedaron fuera del proceso. De las 87 resoluciones emitidas, apenas el 16,1% dio la razón al reclamante, un porcentaje inferior al de la media autonómica y nacional. Aun así, los burgaleses que lograron una resolución favorable recuperaron un total de 30.611 euros, con una media de 351,9 euros por reclamación.
En el conjunto de España, la cifra reembolsada alcanzó los 6,8 millones de euros, un récord histórico, con una media de 625 euros por caso y un aumento del 36% frente al año anterior.
La entidad con más denuncias en Burgos fue el BBVA, que acumuló el 18,3% de las quejas. Le siguieron CaixaBank, con el 16,5%, y el Banco Ibercaja, con el 10,6%. Una particularidad local, ya que a nivel nacional y autonómico es el Banco Santander quien ocupa ese tercer puesto.
En cuanto al posicionamiento de Burgos, la provincia ocupa el tercer lugar en Castilla y León, por detrás de Valladolid, que duplicó las reclamaciones burgalesas con 457, y el trigésimo tercero a nivel nacional. Esta posición supone un descenso de tres puestos respecto a 2024, año en el que las quejas se dispararon hasta las 500 a raíz de la sentencia del Tribunal Supremo sobre los gastos hipotecarios.
Un dato que merece atención es que la totalidad de las reclamaciones se realizaron por vía telemática, una señal más de la digitalización del ciudadano a la hora de exigir sus derechos ante las instituciones financieras.
