Coches en doble fila y paradas de bus bloqueadas: Burgos clama por más control ante el riesgo de atropello

El estacionamiento en doble fila y la ocupación indebida de las paradas de autobús urbano se han convertido en una fuente de peligro cotidiano para los burgaleses. Vecinos y colectivos de peatones han alzado la voz ante una práctica que, lejos de reducirse, parece instalada en las calles de la capital con total impunidad.

La alarma la ha dado un vecino que ha captado imágenes de vehículos particulares aparcados en zonas prohibidas por distintos puntos de la ciudad. En su denuncia advierte de que la situación puede acabar en tragedia: «Para que el tráfico sea fluido y seguro es necesario poner un poco de control, control que en esta ciudad no hay». En su opinión, la falta de actuación por parte de la Policía Local agrava el problema día a día.

Y las consecuencias no son menores. Cuando un coche ocupa una parada de autobús, el vehículo de línea se ve obligado a detenerse en mitad de la calzada. Los pasajeros suben y bajan desde el asfalto, sorteando el tráfico en marcha. Las personas con movilidad reducida o discapacidad quedan directamente excluidas del servicio.

Félix Martínez, portavoz de la asociación Andando Burgos, lo tiene claro: «La accesibilidad hay que respetarla al máximo y, desde luego, un aparcamiento irregular o ilegal junto a las paradas no hace más que perjudicar al servicio y a las buenas prácticas». Desde el colectivo señalan que estas infracciones se producen a diario en grandes vías de la ciudad, con arterias como la calle Vitoria o la avenida de Castilla y León entre las más afectadas.

Martínez apunta también a un problema de fondo: la falta de empatía hacia quienes usan el transporte público. «No somos conscientes del agravio que supone», lamenta, contrastando la inversión municipal en la mejora de paradas con la actitud de conductores que las inutilizan con su vehículo.

Desde Andando Burgos no piden únicamente más presencia policial. Reclaman campañas de información desde las propias asociaciones, reuniones con los distritos y espacios de debate ciudadano. Y exigen que las sanciones se hagan efectivas cuanto antes: «Se debería hacer público que la sanción se materializa en tiempo y forma para que corra la voz».

El portavoz lanza además una advertencia final sobre los estacionamientos indebidos junto a los pasos de peatones. La pérdida de visibilidad en esos puntos eleva de forma significativa el riesgo de atropello. En Burgos, el aviso lleva tiempo en el aire. La pregunta es cuánto tiempo más habrá que esperar para que alguien lo escuche.