La histórica tienda de moda nupcial de San Pedro de Alcántara cierra una etapa de casi cuatro décadas para abrir otra con inversores cacereños que apuestan por un modelo más personalizado y con nuevas firmas nacionales e internacionales.

El escaparate ya no luce el nombre que vistió a generaciones de novias en Cáceres. Donde antes reinaba Pronovias, ahora aparece el rótulo de Rivelia, la nueva firma con la que un grupo de empresarios locales ha decidido mantener viva la tienda de moda nupcial más emblemática de la ciudad. El establecimiento, ubicado en plena calle San Pedro de Alcántara, ha cambiado de nombre este verano sin cerrar sus puertas ni un solo día.
La salida de Pronovias no fue una decisión voluntaria. La firma barcelonesa, fundada en 1922, entró en concurso de acreedores en diciembre del año pasado con una deuda cercana a los 175 millones de euros, lo que desencadenó el cierre progresivo de decenas de sus tiendas en España, Europa y América. El punto de venta cacereño estuvo a punto de correr la misma suerte.
Sin embargo, un grupo de inversores locales que ya tenía intención de abrir una tienda de novias llegó a tiempo para llegar a un acuerdo y salvar el negocio. El resultado es Rivelia, que ha absorbido el local, el equipo completo de tres trabajadoras y el compromiso de atender a todas las clientas que tenían encargos pendientes con Pronovias, evitándoles el desplazamiento a otras ciudades para las pruebas.
El cambio también supone una ampliación de la oferta. La nueva tienda incorpora marcas como Silvia Fernández Atelier, una diseñadora del Bierzo especializada en vestidos a medida con perfil millennial, y Justin Alexander, fabricante estadounidense con una línea que recuerda al estilo de Pronovias. Según el propio equipo, la nueva etapa permite ofrecer más variedad, mayor personalización y una atención más exclusiva.
La presencia de Pronovias en Cáceres se remontaba a finales de los años 70 como distribuidora autorizada, y se consolidó como tienda oficial en 1987 en la zona de La Cruz. En 2015 se trasladó a su actual emplazamiento en la considerada milla de oro comercial de la ciudad.
No es el único nombre ilustre que ha abandonado San Pedro de Alcántara en los últimos meses. Adolfo Domínguez bajó la persiana definitivamente en marzo de 2025 tras 28 años en la ciudad, sumándose a una lista que crece y que refleja la transformación que está viviendo el comercio en el corazón de Cáceres.
Más noticias de Cáceres
Cáceres entra en la recta final hacia la Capital Europea de la Cultura 2031 con el jurado europeo en el horizonte
Muere un motorista de 51 años al chocar con vehículos parados en la A-5 a su paso por Cáceres
El Ayuntamiento de Cáceres fracasa por segunda vez en su intento de reformar la plaza de Santiago y promete una tercera licitación