León da un paso verde: su red de tuberías subterráneas ya separa los residuos orgánicos del resto de basura

León amplía su sistema de recogida neumática de residuos con la incorporación de la fracción orgánica, una novedad que convierte a la ciudad en referente en gestión sostenible de basuras en España.

León da un paso verde: su red de tuberías subterráneas ya separa los residuos orgánicos del resto de basura

Desde este martes 15 de septiembre, los vecinos de León que utilizan las bocas de vertido del sistema neumático pueden depositar por separado sus residuos orgánicos, los de envases y el resto de basura. Una mejora que llega tras años de funcionamiento de una red que recorre 7,8 kilómetros bajo las calles de la ciudad y da servicio a cerca de 15.000 personas.

El cambio ha exigido un nuevo etiquetado en las compuertas de 70 puntos de vertido repartidos por la ciudad, donde ahora se indica con claridad qué tipo de residuo debe depositarse en cada apertura. También ha sido necesario revisar y reprogramar los ciclos de recogida para que el sistema funcione de forma eficiente con las tres fracciones.

La presentación oficial tuvo lugar esta mañana en la Plaza de Don Gutierre, con la asistencia del alcalde José Antonio Diez Díaz y del concejal de Modernización y Servicio de Limpieza y Residuos, Jon Ander Fernández Ferreras. El concejal destacó el esfuerzo del consistorio por adaptar el servicio tanto a las necesidades de la ciudadanía como a las exigencias de la normativa europea.

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Bajo el lema «Elige marrón. Dale futuro a León», la campaña busca implicar a los vecinos en la correcta separación de los residuos orgánicos. Roberto Rello, responsable de Envac Iberia, la empresa concesionaria, fue claro al respecto: la eficacia del nuevo servicio depende en buena medida de la colaboración ciudadana.

Separar los residuos orgánicos tiene una ventaja concreta: permite aprovecharlos mediante compostaje o para producir biogás, reduciendo la cantidad de basura que acaba siendo eliminada sin más. Un objetivo que la normativa europea viene exigiendo a los municipios desde hace años.

Desde un punto de vista técnico, la incorporación de la fracción orgánica no ha requerido obras en la infraestructura subterránea, aunque sí ha obligado a revisar aspectos operativos como la gestión de los flujos de residuos y la capacidad del sistema.

Con esta mejora, León se incorpora al grupo de ciudades españolas que ya gestionan los biorresiduos a través de redes neumáticas, una tendencia que no para de crecer en todo el país.