Los campistas del Valle de Iruelas y El Burguillo reclaman al Ayuntamiento que no los deje fuera de las ayudas

Los usuarios de los campings del Valle de Iruelas y del embalse de El Burguillo han alzado la voz para exigir que se les tenga en cuenta en el reparto de las ayudas oficiales destinadas al sector turístico y recreativo de la provincia de Ávila.

Los campistas del Valle de Iruelas y El Burguillo reclaman al Ayuntamiento que no los deje fuera de las ayudas

La queja lleva tiempo gestándose entre los colectivos de campistas que frecuentan estas dos zonas naturales, dos de los enclaves más visitados del entorno abulense durante los meses de verano. Según trasladan los afectados, las convocatorias de subvenciones y apoyos institucionales han ignorado sistemáticamente sus necesidades, centrándose en otros perfiles de alojamiento o actividad.

Los campistas argumentan que sus instalaciones y su forma de turismo también generan riqueza local, dinamizan el comercio de los municipios cercanos y contribuyen a mantener vivo el territorio durante la temporada estival. Por ello, consideran injusto que queden excluidos de unos recursos que, entienden, deberían repartirse con criterios más amplios e inclusivos.

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Desde las asociaciones implicadas señalan que no piden un trato de favor, sino simplemente que se reconozca su papel en el ecosistema turístico de la zona. El Valle de Iruelas, Espacio Natural Protegido, y el entorno de El Burguillo atraen cada año a miles de visitantes, muchos de los cuales optan precisamente por el camping como modalidad de estancia.

La petición ha llegado ya a manos de varios representantes políticos locales, y los propios campistas esperan una respuesta formal antes de que concluya el verano. De momento, la Administración no se ha pronunciado públicamente sobre si tiene intención de revisar los criterios de acceso a las ayudas.

La presión vecinal y el peso electoral de estos colectivos en época vacacional podrían obligar a las instituciones a mover ficha. Queda por ver si la reivindicación encuentra eco en los despachos o si, una vez más, los campistas tendrán que esperar otra temporada para ver satisfecha su demanda.