El Ayuntamiento de Manises da un paso firme para poner orden en la proliferación de viviendas de uso turístico en el municipio. Esta semana se ha publicado en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana el informe ambiental y territorial estratégico de la modificación puntual número 31 del Plan General de Ordenación Urbana, un trámite clave que allana el camino para que las nuevas restricciones puedan seguir su curso administrativo.

Todo arrancó en julio de 2025, cuando el consistorio acordó suspender la tramitación y concesión de licencias para estudiar a fondo cómo regular el hospedaje turístico en el municipio. Ahora, más de un año después, la propuesta concreta empieza a tomar forma.
La medida más llamativa es la prohibición total del hospedaje turístico en las plantas altas de los edificios residenciales. En planta baja, la restricción se aplicará en diez ejes y espacios concretos del municipio, considerados comerciales estructurantes: la plaza Alameda Park, la plaza Dos de Mayo, las calles Masía de la Cova, Ribarroja, Rodrigo Botet, Valencia, Molí de la Llum y Santos Justo y Pastor, además de la plaza Rafael Atard y la plaza Vicente Barberá. En las parcelas en esquina, bastará con que una sola de sus fachadas dé a uno de esos viales para que la restricción entre en juego.
El Ayuntamiento argumenta esta decisión con dos razones principales. La primera es proteger el comercio de proximidad, ya que transformar locales en alojamientos turísticos puede romper la continuidad de las fachadas activas y vaciar de vida los principales ejes del pueblo. La segunda es anticiparse a un posible efecto rebote: las restricciones aprobadas en Valencia capital pueden empujar la presión turística e inmobiliaria hacia municipios cercanos como Manises, especialmente por su buena conexión con el aeropuerto.
A eso se añade la preocupación por el acceso a la vivienda. El documento advierte de que trasvasar pisos del alquiler de larga duración al mercado turístico reduce la oferta para los vecinos, encarece los precios y puede acabar expulsando a residentes de toda la vida.
La reforma también incluye otros ajustes urbanísticos, como la regulación de puntos de recarga eléctrica en zonas industriales y comerciales, o la revisión de parámetros sobre alturas de edificios y patios interiores.
Eso sí, conviene aclarar que la publicación del informe ambiental no significa que las restricciones estén ya en vigor. El proceso aún tiene que completar varias fases antes de que la nueva normativa sea definitiva y vinculante para los propietarios de viviendas turísticas en Manises.



