La solidaridad desbordó este sábado las calles de dos pequeños municipios zamoranos que volvieron a demostrar que el tamaño de un pueblo no limita la generosidad de sus vecinos.

Vallesa de la Guareña y Olmo de la Guareña acogieron una nueva edición de su marcha solidaria contra el cáncer, una cita que ya forma parte del calendario de estas dos localidades y que reunió a más de 300 participantes de todas las edades dispuestos a caminar por una causa que toca de cerca a muchas familias.
La iniciativa estuvo organizada en beneficio de la Asociación Unidos Contra el Cáncer de Toro y Provincia de Zamora, y todo lo recaudado tiene un destino claro: un proyecto de investigación sobre cáncer de colon y del aparato digestivo que se desarrolla en Salamanca.
La implicación vecinal fue uno de los grandes motores de la jornada. En Vallesa de la Guareña, la alcaldesa Azucena Hernández participó junto a su familia tanto en la organización como en la venta de las camisetas solidarias. En Olmo de la Guareña, María del Buen Consejo y su familia también pusieron todo de su parte para que la tarde saliera adelante.
La colaboración se extendió más allá de los organizadores. Fernando, el panadero de la tienda de Vallesa, repartió botellas de agua a los caminantes al inicio del recorrido, y la empresa Ambicastel, vinculada a María del Buen Consejo, se sumó a la iniciativa a la llegada en Olmo de la Guareña.
La tarde concluyó con un sorteo de regalos entre los participantes, poniendo el broche final a una jornada que volvió a poner de manifiesto la capacidad de movilización de estos municipios cuando se trata de arrimar el hombro.
La marcha se enmarca en una trayectoria solidaria que lleva años sumando esfuerzos. Gracias a iniciativas como esta, la Asociación Unidos Contra el Cáncer de Toro y Provincia de Zamora ha logrado destinar ya más de 220.500 euros a distintos proyectos de investigación oncológica.
Una cifra que recuerda que las grandes causas también se construyen desde los pueblos pequeños, un paso a la vez.



