La carrera por encontrar el mejor lugar para ver la Cabalgata de Apertura de la Feria de Albacete ha dado este año un paso más allá. Si hace tiempo que algunos vecinos ya colocaban sus sillas con horas de antelación, ahora hay quienes han ideado una fórmula todavía más anticipada: pegar un papel con su nombre en las vallas del recorrido antes incluso de llegar con las sillas.

La estampa pudo verse durante la mañana de este lunes 7 de septiembre en varios puntos por los que discurrirá el desfile de apertura. Folios sencillos con nombres, apellidos o referencias a familias enteras, pegados directamente sobre el vallado metálico, comunicando al resto de transeúntes que ese tramo ya tiene dueño.
O eso pretenden sus autores.
El problema es que estos carteles no tienen ningún respaldo oficial. No son señalización del Ayuntamiento ni otorgan derecho alguno sobre un espacio que pertenece a la vía pública. Aun así, algunos de sus responsables esperaban encontrar libre ese lugar al regresar más tarde con sus asientos.
No siempre ha sido así. La presencia de estos improvisados avisos ha generado más de un encontronazo entre vecinos a lo largo de la mañana. Por un lado, quienes dejaron el cartel convencidos de que ese gesto equivalía a llegar primero. Por otro, quienes se negaban a aceptar que un trozo de acera pudiera quedar reservado mediante un simple papel escrito a mano.
Las discusiones se repitieron en distintos puntos del recorrido, convirtiendo la búsqueda del mejor sitio en una pequeña disputa vecinal antes de que comenzara cualquier festejo.
La secuencia que deja esta jornada es curiosa: primero el papel, después la silla, y finalmente la Cabalgata. Una costumbre nueva que este año ha llamado la atención de muchos albaceteños que paseaban por las calles y se encontraban con estos singulares carteles pegados en las vallas.
La tradición de madrugar para conseguir primera fila en uno de los actos más esperados de la Feria de Albacete es antigua y muy arraigada. Pero la de este 2026 ha dejado claro que, cuando se trata de ganar posición, la imaginación de los albaceteños no tiene límites.
La Cabalgata de Apertura vuelve a ser, antes de arrancar, mucho más que un desfile.



