Dos dispositivos instalados en las avenidas La Salle y Lamano Beneite han cambiado por completo el mapa del control de velocidad en la ciudad. En 2025 registraron más de 3.000 infracciones entre los dos, superando con creces el rendimiento de los diecinueve radares fijos repartidos por Salamanca y el de los móviles de la Policía Local.

En total, la ciudad registró 4.931 sanciones por exceso de velocidad el año pasado, un 40% más que en 2024. El responsable de ese salto es claro: los radares de tramo se cuadruplicaron en producción, mientras los fijos cayeron más de un tercio, pasando de 2.782 multas a apenas 1.748.
El funcionamiento de estos dispositivos explica su eficacia. No miden la velocidad en un punto concreto, sino el tiempo que tarda un vehículo en recorrer una distancia determinada. Si ese tiempo es menor del que exige el límite de 30 km/h, la multa es prácticamente inevitable.
En el caso de La Salle, el tramo vigilado tiene unos 400 metros que deben cubrirse en al menos cuarenta segundos. Circular más rápido es arriesgarse a recibir una sanción. Y desde mediados de 2025, el riesgo es todavía mayor: el asfaltado de la avenida eliminó los baches que antes obligaban a frenar de forma natural a muchos conductores.
El radar de Lamano Beneite, en el barrio de Huerta Otea, también ha aumentado su actividad de forma notable, aunque en 2024 fue el de La Salle el que cargó con la mayor parte de las multas.
🍢Vota tu pincho favorito de la Feria de Día34 casetas · Top 10 en directo · pincho de feria a 3,50 €En marchaEn cuanto a los momentos de mayor actividad, los fines de semana concentran el grueso de las sanciones. La franja entre las doce del mediodía y las seis de la tarde acumula casi el 44% de todas las infracciones detectadas por estos sistemas. Destaca especialmente el pico registrado a la hora de salida del colegio, cuando el tráfico se intensifica en esas avenidas.
Los datos demuestran que el modelo de control de velocidad en Salamanca está viviendo una transformación silenciosa. Los radares tradicionales en cabina pierden peso mientras los de tramo se consolidan como los grandes protagonistas de la vigilancia viaria. Para el conductor que pasa por esas avenidas a diario, el mensaje es sencillo: no hay margen para confiar en los baches ni en la distracción. El radar no descansa.
Más noticias de Salamanca
‘Pauli’, alma de los fogones salmantinos, enciende La Aldehuela y da el pistoletazo de salida a las Ferias de Salamanca 2026
Calor, pólvora y Julieta Venegas: Salamanca abre sus Ferias con una noche que lo tuvo todo
La Feria Taurina de Salamanca 2026 ya tiene presidentes: así se repartirán los turnos en La Glorieta