Pan, música y pueblo: Anna Ferrer abre unas Festes de Gràcia para el recuerdo en Maó

La artista mahonesa ofreció el pregón más esperado de la ciudad ante una Plaça Constitució abarrotada, convirtiendo la noche del sábado en un momento histórico para las fiestas patronales de la capital menorquina.

Pan, música y pueblo: Anna Ferrer abre unas Festes de Gràcia para el recuerdo en Maó

Anna Ferrer tomó el balcón de la plaza con una presencia que mezcló arte, emoción y raíces. Su discurso giró en torno a dos grandes símbolos: el pan y el canto, entendidos no solo como sustento o entretenimiento, sino como los pilares que dan forma a una comunidad.

La pregonera arrancó con una extensa glosa cantada a su manera, reconocible y sentida, en la que agradeció a Maó haberle dado perspectiva para defender, según sus palabras, «un mundo mejor». No tardó en dejar claro el peso del momento: «El regalo más grande que vosotros, Maó, me habéis hecho en la vida», dijo ante los centenares de vecinos congregados en la plaza.

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En fiestas

Ferrer reivindicó el poder de un pueblo que canta. «Hasta el silencio del darrer toc, Maó es un pueblo que canta», afirmó, para añadir una frase que resonó entre el público: «Un pueblo que canta es un pueblo que no muere».

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La artista se presentó de una forma muy personal, recordando su historia y la de su familia. Hija del panadero conocido como Toni Senyalet, creció en un obrador y eso marcó su visión de lo que significa la comunidad. Reconoció incluso que su padre merecía haber subido antes que ella a ese balcón, «porque sostiene el pueblo con su oficio».

Su pregón tuvo también un claro gesto político y social. Dedicó sus palabras a quienes hacen que Maó funcione cada día del año: panaderas, pescaderas, camareras, educadoras, artesanos, agricultores y trabajadoras del hogar. «El pueblo lo hace la gente que lo habita», proclamó sin titubeos.

El pan protagonizó además una emotiva acción colectiva: se repartieron barras entre el público como símbolo de esa generosidad que, según Ferrer, vertebra las fiestas.

El cierre fue tan musical como todo lo anterior. Desde el balcón, acompañada de varios músicos, interpretó una versión de «Cantan Los Parranderos» que puso en pie a la plaza y cerró una noche que Maó tardará en olvidar.

Las Festes de Gràcia 2026 arrancaron, pues, con fuerza, personalidad y mucho corazón.