El Ayuntamiento de Talavera de la Reina ha dado un paso significativo en la recuperación del patrimonio vegetal de la ciudad con la plantación de 26 nuevas palmeras de las variedades washingtonia robusta y canadiense en distintos puntos del municipio.

El primer teniente de Alcalde y concejal de Medioambiente y Parques y Jardines, David Moreno, ha sido el encargado de anunciar esta iniciativa, que según sus palabras busca «recuperar ese gran patrimonio de palmeras que tenía la ciudad de Talavera», seriamente dañado en los últimos años por la plaga del picudo rojo.
Moreno no ha dudado en señalar a la legislatura anterior como responsable directa de la pérdida de más de 70 palmeras de gran porte, achacando la situación a la falta de tratamientos preventivos y de fumigación necesarios para frenar la plaga. En contraste, el actual equipo de gobierno asegura haber aplicado todos los protocolos disponibles, tanto preventivos como de recuperación, logrando que en estos momentos «tan solo haya una palmera en riesgo en toda la ciudad».
Una vez estabilizada la situación fitosanitaria, el consistorio ha iniciado las primeras reforestaciones con estas 26 palmeras de mayor tamaño, a las que se suman otras 18 unidades de palmito, una variedad de porte más reducido pero igualmente característica del paisaje urbano talaverano.
Pero la apuesta verde del Ayuntamiento no se limita a las palmeras. Durante el último año, la ciudad ha alcanzado un récord histórico con la plantación de 835 árboles en una sola temporada, duplicando las cifras de los dos ejercicios anteriores, cuando se llegaron a plantar 423 y 464 ejemplares respectivamente.
Entre las especies incorporadas al arbolado urbano figuran laureles, naranjos, robles, fresnos, madroños, perales, bojs, fotinias, durillos, estipas y teucriums, entre otras variedades. Todas ellas han sido distribuidas en diferentes zonas ajardinadas de la ciudad con el objetivo de renovar estos espacios y garantizar que las calles y plazas de Talavera «puedan lucir de la mejor manera durante todo el año», según palabras del propio concejal.
El esfuerzo municipal en materia de zonas verdes llega en un momento en que el debate sobre la gestión del arbolado urbano está muy presente en varios municipios de la provincia, y supone una apuesta clara por una ciudad más sostenible, más habitable y más fiel a su propia identidad paisajística.



