Un vehículo pesado perteneciente a la Unidad Militar de Emergencias volcó el pasado viernes por la tarde en el término municipal de Robledo de Chavela, en la sierra madrileña, causando heridas de consideración a varios de sus ocupantes.

El accidente ocurrió en torno a las siete y cincuenta de la tarde del 31 de julio sobre la carretera M-512, una vía que atraviesa uno de los municipios más característicos de la sierra occidental de Madrid. El camión, que pertenecía a la UME, perdió el control y terminó volcando en ese tramo, alertando de inmediato a los servicios de emergencia de la Comunidad.
Emergencias 112 coordinó la respuesta al accidente y desplazó hasta el lugar los medios necesarios. Dos de los ocupantes del vehículo resultaron con heridas potencialmente graves y tuvieron que ser atendidos por equipos del SUMMA 112 antes de ser trasladados a un centro hospitalario para recibir tratamiento. Un tercer implicado sufrió lesiones leves y fue atendido en el propio lugar del siniestro, siendo dado de alta sin necesidad de desplazamiento al hospital.
La carretera M-512 quedó cortada al tráfico a la altura del accidente durante las labores de atención a las víctimas y de retirada del camión siniestrado, lo que generó afecciones para los conductores que transitaban por esa zona en las horas centrales de la tarde.
La UME es una unidad especial de las Fuerzas Armadas españolas creada precisamente para intervenir en situaciones de emergencia, catástrofes naturales o accidentes de gran magnitud. Sus vehículos recorren habitualmente carreteras de toda la geografía española en el cumplimiento de sus misiones, lo que los expone, como cualquier otro vehículo pesado, a los riesgos propios de la conducción.
Las causas exactas que provocaron el vuelco del camión no habían sido determinadas de manera oficial en el momento de producirse los primeros informes sobre el suceso, y quedan a la espera de las investigaciones que lleven a cabo las autoridades competentes.
Lo ocurrido en Robledo de Chavela recuerda la importancia de extremar la precaución en las carreteras secundarias de la sierra madrileña, especialmente en los meses de verano, cuando el tráfico aumenta de forma notable y las condiciones de la vía pueden ser más exigentes para los vehículos de gran tonelaje.



