Agentes de la Ertzaintza detuvieron el pasado lunes en el barrio vitoriano de Aranbizkarra al presunto autor de tres robos con violencia cometidos contra mujeres mayores en el interior de los portales de sus viviendas. Las víctimas tienen 81, 92 y 93 años.

El último de los asaltos ocurrió sobre las ocho y media de la tarde del lunes, cuando el sospechoso siguió a tres mujeres hasta el interior de un portal y, justo cuando se disponían a entrar al ascensor, agarró a una de ellas, de 92 años, y la arrastró fuera del elevador para arrebatarle la cadena que llevaba al cuello. La mujer sufrió lesiones y tuvo que ser trasladada a un centro sanitario.
Las otras dos mujeres que la acompañaban llamaron al 112 de inmediato. Cuando la patrulla llegó al lugar, varios vecinos que estaban en la calle se acercaron a ofrecer información sobre la dirección que había tomado el agresor. Gracias a esos testimonios, los agentes lograron localizar y detener al sospechoso en pocos minutos.
La investigación ya estaba en marcha antes de este último suceso. El 11 de agosto, una mujer de 93 años que regresaba de hacer la compra fue asaltada en el portal de su edificio, también en Aranbizkarra. El hombre le dio un tirón a la cadena del cuello y huyó corriendo del lugar.
Dos días después, el 13 de agosto, una mujer de 81 años fue empujada con violencia en el interior de su portal, también en el mismo barrio, para quitarle igualmente la cadena que llevaba colgada.
La Ertzaintza había relacionado estos dos incidentes por sus características similares y había abierto una investigación. El arresto del lunes permitió cerrar el círculo y vincular al detenido con los tres hechos.
El hombre, de 31 años, quedó en dependencias policiales hasta que el miércoles fue puesto a disposición judicial. La investigación lo señala ahora como presunto autor de tres delitos de robo con violencia.
Los tres ataques se produjeron en el mismo barrio y siguieron el mismo patrón: acceder al portal detrás de las víctimas y aprovechar el momento de mayor vulnerabilidad, cuando entraban al ascensor, para arrebatarles las joyas del cuello.
La Ertzaintza pide a los vecinos que estén atentos a su entorno y avisen al 112 ante cualquier situación sospechosa.



