Una joven de 22 años pierde la vida atrapada en una máquina de lavandería en Yeles

Una trabajadora de 22 años falleció el pasado sábado en una lavandería industrial del municipio toledano de Yeles tras quedar atrapada en una máquina mientras se encontraba en su puesto de trabajo. El suceso se saldó con una nueva víctima mortal en el ámbito laboral de Castilla-La Mancha.

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El trágico accidente tuvo lugar a las 7.25 horas de la madrugada en un establecimiento situado en la calle Canteras. Los servicios de emergencia recibieron el aviso y se desplazaron hasta el lugar de forma inmediata, aunque nada pudieron hacer por salvar la vida de la joven.

Hasta la lavandería acudieron efectivos de la Guardia Civil, una unidad de vigilancia intensiva y bomberos del parque de Illescas, quienes se encargaron de las labores de rescate del cuerpo. La mujer falleció en el propio lugar de los hechos.

La noticia generó una rápida reacción sindical. UGT Castilla-La Mancha expresó sus condolencias a familiares y allegados de la víctima y exigió que se investiguen con rigor las causas de lo ocurrido.

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El sindicato subrayó que este accidente vuelve a poner de manifiesto el grave problema de siniestralidad laboral que arrastra la región. Según los últimos datos oficiales del Ministerio de Trabajo, entre enero y mayo de 2026 fallecieron 20 personas trabajadoras en Castilla-La Mancha, una cifra a la que todavía hay que sumar las víctimas del periodo estival.

Silvia López, secretaria de Organización y Política Sindical de UGT Castilla-La Mancha, advirtió de que 2026 está siendo un año especialmente duro en este terreno y reclamó más recursos para la Inspección de Trabajo, la reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y la creación de la figura del delegado territorial de prevención para llegar a las empresas de menor tamaño, donde se concentran buena parte de los accidentes graves.

López insistió en que no se puede seguir esperando a que las empresas asuman de forma voluntaria su obligación de proteger la seguridad y la salud de quienes trabajan para ellas.

La comarca de La Sagra vuelve así a estar en el centro de una tragedia laboral que enluta a una familia y que reabre el debate sobre las condiciones de trabajo en los sectores con mayor exposición a maquinaria industrial.