Vecinos de Cobeja, Pantoja y Alameda de la Sagra llevan más de un año respirando aire contaminado sin que nadie dé una respuesta

Los residentes de tres municipios de la comarca toledana de La Sagra denuncian desde hace más de año y medio una situación de contaminación atmosférica que les obliga en muchos momentos a encerrarse en sus casas y renunciar a salir a la calle, especialmente de noche.

Vecinos de Cobeja, Pantoja y Alameda de la Sagra llevan más de un año respirando aire contaminado sin que nadie dé una respue

Los afectados describen una convivencia cotidiana con malos olores, humos visibles y una calidad del aire que consideran inaceptable. Las molestias no son menores: vecinos de la zona refieren cefaleas frecuentes, picores en la piel y en los ojos, irritabilidad y un malestar emocional que achacan directamente a no poder llevar una vida normal.

Los episodios más graves se repiten de madrugada, entre las diez de la noche y las nueve de la mañana, aunque también se registran durante el día y los fines de semana, lo que descarta que se trate de incidentes puntuales o casuales.

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Ante la falta de respuesta institucional, la organización ecologista Ecologistas en Acción Toledo ha tomado cartas en el asunto y ha presentado denuncias ante la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha y ante el Seprona de la Guardia Civil. La organización advierte de que la situación está poniendo en riesgo la salud pública de estos municipios.

Las miradas vecinales apuntan desde el principio al centro de tratamiento y reciclaje CTI ubicado en Cobeja, aunque la empresa responsable sostiene que su actividad se limita al tratamiento de residuos dentro de los márgenes autorizados. Ecologistas en Acción reconoce que no puede confirmar si las instalaciones de la zona cumplen o no con sus autorizaciones ambientales, y pide a las administraciones que lo investiguen con urgencia.

La situación se complica además por el contexto estival. A la contaminación denunciada se suma el habitual exceso de ozono troposférico que sufre esta comarca por su proximidad al área metropolitana de Madrid, y las partículas en suspensión generadas por los recientes incendios forestales que han afectado al noroeste de Toledo, Ávila y la sierra sur de Madrid.

Los vecinos llevan meses alzando la voz sin obtener respuestas concretas. Ahora, con una denuncia formal presentada ante las autoridades competentes, esperan que alguien mida, investigue y, sobre todo, actúe antes de que el daño a su salud sea irreversible.