La madrugada del jueves se vivieron momentos de tensión en el centro de Madrid cuando las celebraciones por la victoria de Argentina en las semifinales del Mundial de fútbol derivaron en varios incidentes violentos que dejaron heridos y acabaron con dos personas arrestadas.

El suceso más grave tuvo lugar en torno a las 5.30 horas en la Puerta del Sol. Los agentes de la Policía Nacional acudieron al lugar tras recibir el aviso de una agresión con arma blanca y encontraron a un joven de 20 años y nacionalidad italiana siendo atendido por varios aficionados argentinos en un banco de la plaza.
La situación era de urgencia. Un agente con conocimientos sanitarios taponó la herida del joven hasta la llegada del Samur-Protección Civil, que finalmente lo trasladó al hospital en estado potencialmente grave con cortes en el cuello y el brazo.
Durante las gestiones policiales en la zona, varios testigos alertaron de que otro joven, que presentaba un corte en la mano, se encontraba en los alrededores de la plaza. Atendido igualmente por el Samur, fue dado de alta en el lugar, aunque los agentes comenzaron a sospechar de él como posible autor de la agresión. Poco después fue detenido, con 18 años y de nacionalidad española, como presunto responsable de un delito de tentativa de homicidio. El cuchillo que habría utilizado fue localizado en una marquesina de la estación de Metro de Sevilla.
Pero los incidentes habían comenzado algo antes. Sobre las 3.15 horas, frente al Teatro Real, otro grupo de aficionados argentinos que celebraba la victoria ante Inglaterra empezó a alterar el orden público golpeando contenedores, insultando a los agentes y negándose a despejar la zona pese a los requerimientos policiales.
En el momento en que los agentes de la Unidad de Prevención y Reacción intentaron disolver el grupo, una mujer de unos 35 años y nacionalidad argentina se abalanzó sobre una agente, arañándole los brazos y causándole un hematoma en el izquierdo. Fue detenida por un delito de atentado contra la autoridad.
Lo que comenzó como una noche de fiesta para la comunidad argentina en Madrid terminó con dos arrestados, un herido grave y una agente con lesiones, poniendo el foco en los límites entre la celebración y el civismo en los espacios públicos de la capital.
