Valladolid arregla el Camino Viejo de Simancas sin cortar el tráfico gracias a un desvío por terrenos privados

Las obras de renovación del Camino Viejo de Simancas arrancaron este lunes con una solución poco habitual: un desvío provisional de unos cien metros trazado sobre parcelas privadas para que los coches y los autobuses urbanos puedan seguir circulando durante toda la intervención.

Valladolid arregla el Camino Viejo de Simancas sin cortar el tráfico gracias a un desvío por terrenos privados

El concejal de Urbanismo y Vivienda, Ignacio Zarandona, explicó que los técnicos habrían preferido cerrar por completo la vía durante mes y medio para ejecutar los trabajos con mayor comodidad, pero el equipo de gobierno optó por buscar alternativas que redujeran al mínimo las molestias a vecinos y usuarios.

Para lograrlo, el Ayuntamiento alcanzó un acuerdo de cesión temporal con los propietarios del restaurante El Barrio y con la comunidad de los padres Agustinos Filipinos, dueños del terreno colindante. Ambas partes permitirán que el tráfico circule por sus parcelas durante las semanas que duren los trabajos en ese tramo. Los estacionamientos afectados se reubicarán dentro de las propias fincas para no perder plazas.

El desvío discurrirá durante un tramo por el carril bici antes de reincorporarse a la carretera a la altura de la depuradora. Una vez habilitado ese paso alternativo, los operarios comenzarán la excavación de la zanja central entre la calle París y la zona de El Barrio.

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La primera fase tiene como objetivo principal instalar un nuevo colector de aguas pluviales a gran profundidad, una actuación necesaria para acabar con las inundaciones y los embolsamientos que sufre la vía cada vez que llueve con intensidad. La conducción, de entre 85 y 90 metros, discurrirá por el centro de la calzada, único espacio disponible dado el trazado de otras redes subterráneas.

Los técnicos calculan que este primer tramo quedará listo hacia finales de agosto, en un plazo de dos a tres semanas. A partir de ahí, los trabajos avanzarán de forma progresiva a lo largo de los dos kilómetros y medio que abarca la actuación, hasta llegar al límite del término municipal, sin cerrar el acceso al punto limpio, la perrera o la grúa municipal.

La empresa adjudicataria, Contratas y Obras San Gregorio, tiene un presupuesto de 926.013 euros y un plazo contractual que fija la conclusión en octubre, aunque Zarandona no descartó que los trabajos terminen antes si las condiciones lo permiten.

La intervención responde al deterioro acumulado del firme, con baches y grietas en piel de cocodrilo visibles en toda la superficie, agravado tras la ejecución del carril bici sin una rehabilitación profunda posterior.