Los equipos de extinción trabajan a contrarreloj en el norte de la provincia de Burgos para doblegar un incendio que mantiene activos cuatro flancos y que ha llegado a movilizar hasta 41 medios en las últimas horas.

El fuego declarado en Arza continúa siendo el principal foco de preocupación en la provincia. Aunque desde la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León se señala que la situación evoluciona de forma «favorable», la realidad sobre el terreno sigue siendo compleja y exige una respuesta coordinada de gran envergadura.
Los puntos activos en los cuatro flancos del incendio configuran en la práctica dos focos de fuego próximos entre sí, lo que complica notablemente las labores de extinción. A esto se suma el terreno: una zona de monte muy escarpada que limita la capacidad de maniobra de la maquinaria pesada y obliga a las cuadrillas terrestres a realizar «un esfuerzo enorme», según han trasladado desde Medio Ambiente.
En estos momentos hay desplegados veinte medios entre terrestres y aéreos. El operativo cuenta con un técnico, cuatro agentes medioambientales, tres cuadrillas terrestres, dos vehículos autobomba, tres buldócer y dos cuadrillas helitransportadas. En el aire, tres medios aéreos completan el dispositivo y han logrado rebajar la intensidad de las llamas para facilitar el remate posterior desde tierra.
El incendio sigue declarado en índice de gravedad 1, lo que implica que los recursos propios de la comunidad son suficientes para hacerle frente, aunque en su momento álgido llegó a concentrar 41 efectivos procedentes tanto de la provincia como de fuera de ella.
Las cuadrillas trabajan en condiciones difíciles, aprovechando cada ventana favorable que ofrece la meteorología para avanzar en el control del perímetro. La colaboración entre medios locales y los venidos de otras zonas ha sido clave para mantener la situación bajo cierto control desde que el fuego se declaró el pasado viernes.
Las autoridades siguen pidiendo precaución a los vecinos de la zona y recuerdan la importancia de no dificultar el acceso a los equipos de emergencia. El trabajo continúa y no se dará por concluido hasta que el incendio quede completamente extinguido.



