El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz maneja una cifra que inquieta: 6.288 locales no tienen ninguna actividad económica registrada. Sin embargo, el consistorio todavía no puede responder a la pregunta más básica que se desprende de ese dato: cuántos de esos inmuebles están realmente vacíos y disponibles para acoger un nuevo negocio.

Vitoria contabiliza más de 6.000 locales sin actividad y sigue sin saber cuántos están realmente vacíos

La distinción puede parecer técnica, pero abrió este martes un tenso debate político en la Comisión de Promoción Económica. La concejala del PP Blanca Lacunza recordó que ese dato procede del área de Hacienda y fue presentado recientemente en una comisión municipal. Desde su grupo consideran que el Ayuntamiento ya tiene información suficiente para actuar sin necesidad de gastar más dinero en nuevos estudios.

La respuesta del equipo de gobierno llegó de la mano de la concejala responsable del área, María Nanclares, quien subrayó que un local sin actividad registrada no es lo mismo que un local vacío. Muchos de esos espacios funcionan como almacenes, trasteros o dependencias auxiliares de negocios cercanos, y solo recorriendo las calles es posible conocer su situación real.

El inventario de persianas cerradas que la alcaldesa Maider Etxebarria anunció a finales de 2023 sigue sin completarse. Los datos actuales provienen de trabajos de campo realizados en 2025, y el Ayuntamiento está a punto de adjudicar un nuevo contrato para ampliar el estudio a los barrios que aún no han sido analizados, entre ellos zonas tan extensas como Zabalgana y Salburua. El trabajo sobre el terreno no está previsto que arranque hasta octubre.

Hasta entonces, la ciudad contará únicamente con las 1.187 referencias identificadas dentro del inventario de Promoción Económica y con el buscador municipal, que ya recoge más de 1.590 establecimientos y negocios.

El cruce entre ambas bases de datos, la tributaria y la comercial, es precisamente el nudo del problema. Hacienda sabe quiénes pagan el IBI y la tasa de basuras, pero eso no revela si el local lleva años cerrado, si está pendiente de reforma o si el propietario lo tiene en venta. Promoción Económica necesita esa segunda capa de información para orientar su política de recuperación de espacios.

El PP ha reclamado además una estrategia más ambiciosa que vaya más allá del recuento: bonificaciones fiscales, reducciones en las tasas ligadas a obras de rehabilitación y ayudas para trasladar a plantas bajas negocios que ahora funcionan en pisos. El equipo de gobierno responde que buena parte de esas medidas ya están contempladas en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana.

Vitoria sigue buscando respuestas mientras los carteles de «se alquila» permanecen en sus escaparates.

por Redacción Actualidad Vecinal

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