Santander, Castro Urdiales y Laredo pusieron en marcha amplios operativos de seguridad y movilidad para acoger a miles de personas que se desplazaron hasta la costa cántabra para contemplar el eclipse solar total del 16 de agosto. El balance, en todos los casos, fue positivo.

El cielo de Cantabria se convirtió ayer en el gran protagonista. A pesar de que las nubes amenazaron con aguarle la fiesta a muchos observadores, la jornada transcurrió con tranquilidad y sin incidentes graves en los municipios que más afluencia registraron.
En la capital, el Ayuntamiento activó su Plan de Emergencias Municipal en nivel 2 con carácter preventivo, sumando un dispositivo de 50 efectivos municipales distribuidos en cuatro puntos estratégicos: la Virgen del Mar, el faro de Cabo Mayor, el aparcamiento de La Maruca y un hospital de campaña instalado junto al campo de fútbol de Cueto.
El concejal de Protección Ciudadana, Eduardo Castillo, destacó el esfuerzo de planificación realizado durante meses: «Ha sido un día especial para disfrutar de un fenómeno extraordinario. El objetivo del Ayuntamiento ha sido que Santander estuviera preparada y que los servicios de emergencia pudieran actuar con rapidez ante cualquier necesidad».
Pese a que el cielo acabó cubriéndose en gran parte de la ciudad, la zona del faro de Cabo Mayor ofreció algunos claros que permitieron a los presentes disfrutar del esperado momento.
En Castro Urdiales, la preparación comenzó ya en abril, cuando las autoridades locales empezaron a anticipar la posible avalancha de visitantes. La alcaldesa Susana Herrán explicó que se apostó por «ir a mayores» para evitar problemas: se habilitaron aparcamientos disuasorios, se pusieron en marcha autobuses lanzadera y se ofreció transporte urbano gratuito. También se desplegaron drones y ambulancias medicalizadas. El resultado fue una jornada mucho más tranquila de lo previsto, con solo pequeñas incidencias como caídas o indisposiciones, ninguna de gravedad.
Laredo, por su parte, sumó al eclipse una propuesta cultural y festiva. Con motivo del Día Internacional de la Juventud, el Ayuntamiento organizó el Eclipse Fest Joven en el Parque de los Tres Pescadores, con actuaciones musicales antes y después del fenómeno. La playa Salvé y su paseo se llenaron de gente en una estampa que, según el alcalde Miguel González, recordó a la Batalla de Flores.
La jornada dejó imágenes para el recuerdo y un sentimiento generalizado de haber vivido algo único. Los municipios cántabros demostraron que una buena planificación puede convertir un evento extraordinario en una celebración ordenada y segura.



