El puerto de Maó guarda en su interior uno de los enclaves históricos más singulares de todo el Mediterráneo. La Illa Pinto, corazón de la actual Estación Naval, acumula siglos de historia militar que ahora el Gobierno pretende recuperar con un ambicioso proyecto de restauración.

Sus orígenes se remontan al siglo XVIII, cuando en 1765 arrancaron las obras para explanar y ampliar el islote bajo dominio británico. La Royal Navy convirtió aquel pequeño enclave en un punto neurálgico de sus operaciones en el Mediterráneo, dotándolo de cobertizos, edificios para alojar a oficiales y marineros, y hasta ocho muelles a su alrededor. En 1774 quedaban terminados los almacenes y construcciones principales.
Con la llegada del dominio español, el enclave lejos de perder protagonismo lo ganó. El general Antonio Barceló impulsó una ampliación significativa incorporando la parcela conocida como Sa Vinyeta, adyacente al arsenal original.
Fue entonces cuando la construcción naval alcanzó su momento de mayor esplendor. Entre 1783 y 1798, el Arsenal del Estado fabricó nada menos que 17 barcos de guerra de tamaño mediano y pequeño, convirtiendo a Maó en un verdadero centro productor de flota militar.
A comienzos del siglo XIX el puerto sirvió como base de operaciones para potencias extranjeras, mientras el arsenal mantenía su actividad aunque cada vez más centrada en labores de reparación. La decadencia llegó a mediados de ese mismo siglo, cuando los avances tecnológicos en cascos y sistemas de propulsión cambiaron las reglas del juego. La construcción naval exigía ya una industria mecánica y siderúrgica a gran escala que el enclave no podía asumir.
Así fue apagándose poco a poco una actividad que había marcado la identidad marítima de Menorca durante más de un siglo.
Hoy, la base sigue activa con funciones logísticas y de apoyo a la flota militar. Y ahora, con el proyecto de restauración recién puesto en licitación, la Illa Pinto tiene la oportunidad de recuperar parte de la memoria histórica que atesora, poniendo en valor uno de los patrimonios más valiosos y menos conocidos de la isla.



