El puente de Somo se levanta un centímetro del agua en una operación sin precedentes en Cantabria

Las obras del puente que une Somo y Pedreña entran en su fase más delicada: elevar la estructura entera sobre sus pilares para poder reforzarlos desde dentro de la ría de Cubas, una maniobra que nunca antes se había ejecutado en la región.

El puente de Somo se levanta un centímetro del agua en una operación sin precedentes en Cantabria

Tras más de un año de trabajos que han marcado el ritmo del verano en la zona, con semáforos, retenciones y maquinaria pesada a pie de carretera, la reforma integral del puente da ahora un salto cualitativo. Ya se ha intervenido en el tablero, la superficie por la que circulan los vehículos. El reto pendiente son los siete pilares, la parte más deteriorada de la estructura y la que en su día obligó a contratar una actuación de emergencia ante el riesgo real de colapso.

Para poder trabajar en ellos, primero hay que separarlos del propio tablero. Alrededor de cada pilar se instalarán unas torres metálicas equipadas con gatos hidráulicos que elevarán el puente aproximadamente un centímetro sobre su posición actual. Solo entonces comenzará la restauración: la parte superior de los pilares será sustituida íntegramente y el resto se reforzará para garantizar la estabilidad de la infraestructura durante al menos cincuenta años más.

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La operación se realizará pilar a pilar, comenzando por el más cercano a Somo. Los técnicos de la empresa adjudicataria reconocen que desconocen con exactitud cuánto tiempo llevará cada uno, ya que no existe experiencia previa en Cantabria. Durante la elevación habrá cortes totales al tráfico de al menos tres horas.

La dificultad añadida de esta obra es que todo debe hacerse desde el agua. Las características de la ría impiden tanto el acceso desde la plataforma como el uso de embarcaciones por el escaso calado. La solución ha pasado por construir una escollera provisional de ocho metros de ancho que llega hasta la mitad de la ría. Esta mota permite el acceso de la maquinaria y reduce la fuerza de las corrientes, aunque el agua sigue entrando. Por eso también se han utilizado buzos para las primeras limpiezas del fondo.

Cuando se terminen los cuatro primeros pilares, la escollera de la zona de Somo se desmontará y se construirá otra en la mitad de Pedreña para repetir el proceso.

Si todo transcurre sin contratiempos, las obras concluirán a finales de 2027. Hasta entonces, vecinos y veraneantes deberán seguir armándose de paciencia en los accesos al puente.