Una mujer muere y cuatro familiares resultan atrapados en una cuneta tras chocar contra un separador de obra en la carretera general de Menorca

Una mujer ha perdido la vida y cuatro miembros de su familia, entre ellos un bebé, han quedado atrapados en una cuneta de metro y medio tras un grave accidente ocurrido el pasado jueves en el tramo de obras de la carretera general de Menorca, entre Maó y Alaior.

Una mujer muere y cuatro familiares resultan atrapados en una cuneta tras chocar contra un separador de obra en la carretera

El vehículo impactó contra uno de los separadores de hormigón que delimitan el carril provisional habilitado durante los trabajos. La fuerza del choque hizo que el coche se elevara, pasara por encima de otro vehículo que circulaba en sentido contrario y terminara volcado en la cuneta.

El suceso ha reabierto el debate sobre si fue una decisión acertada mantener las obras activas durante los meses de julio y agosto, la época de mayor afluencia de tráfico en la isla.

🎉
Fiestas de Ciutadella de MenorcaPrograma, cuenta atrás y avisos — todo en vivo4 — 5 sept
días

Hasta el mes de junio ya se habían registrado cinco accidentes en ese mismo tramo, todos ellos sin víctimas mortales. En su momento, la oposición en el Consell solicitó que se modificara el calendario de los trabajos para evitar que la vía principal se viera afectada durante el verano. La propuesta fue rechazada: el gobierno argumentó que las medidas de seguridad adoptadas y el límite de velocidad establecido eran suficientes para garantizar la seguridad de los conductores.

Noticias de Menorca en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

El tramo acumulaba múltiples factores de riesgo: exceso de velocidad, distracciones, deslumbramientos, carriles estrechos, desvíos sinuosos, asfalto fresado y barreras de hormigón. A eso se sumaba el factor humano propio del verano, con miles de conductores llegados de fuera que desconocen la carretera, junto a los locales que, precisamente por conocerla bien, pueden bajar la guardia.

Muchos de quienes han circulado por ese tramo durante este verano reconocen haber temido que algo así acabara ocurriendo.

El accidente ha dejado una pregunta difícil de responder: ¿era evitable? ¿Se podría haber hecho más para prevenir una tragedia de este tipo en plena temporada alta?

Determinar responsabilidades corresponde a la justicia. Lo que sí corresponde a la sociedad, a sus instituciones y a quienes toman decisiones sobre infraestructuras y seguridad vial, es reflexionar sobre si los protocolos aplicados eran realmente suficientes. Porque el accidente que todos temían ha ocurrido, y lamentablemente ya no hay nada que hacer para evitarlo.