La ciudad de Ávila ha cerrado el telón de una de las ediciones más recordadas de su tradicional Mercado Medieval, una cita que año tras año congrega a miles de visitantes entre las murallas y el casco histórico de la capital abulense.

Las altas temperaturas registradas durante estos días no fueron obstáculo para que vecinos y turistas se dieran cita en masa en las calles ambientadas con recreaciones de época, puestos artesanales, animación y gastronomía medieval. Al contrario, el aforo fue tan notable que muchos rincones del recinto presentaron imágenes de auténtica avalancha humana durante las horas centrales del día.
La jornada de clausura volvió a reunir a una multitud que abarrotó los principales espacios del evento, despidiendo la festividad con el ambiente festivo y colorido que caracteriza a esta celebración, considerada una de las más importantes de su género en Castilla y León.
Comerciantes, artesanos y grupos de animación llegados de distintos puntos del país coincidieron en destacar la buena acogida del público, a pesar del sofocante calor que acompañó buena parte de las jornadas. Las familias, los grupos de amigos y los turistas que aprovecharon el puente o el fin de semana para acercarse a Ávila encontraron en el mercado una propuesta de ocio completa y diferente.
El evento volvió a poner en valor el patrimonio histórico de la ciudad, utilizando su imponente entorno amurallado como escenario de lujo para trasladar a los asistentes a otra época.
Las autoridades locales y los organizadores expresaron su satisfacción por el desarrollo de la cita, que una vez más ha situado a Ávila en el mapa de los grandes eventos culturales y turísticos del verano en España.
Ahora toca hacer balance, recoger los trastos y empezar a pensar en la próxima edición, que los abulenses ya esperan con ganas.



