Labajos tiene seis meses para desmantelar el monumento al fundador de las JONS bajo amenaza de sanción

El Gobierno central ha ordenado al municipio segoviano de Labajos que retire del espacio público el monumento dedicado a Onésimo Redondo en un plazo máximo de seis meses. La resolución, firmada el pasado 1 de septiembre, cierra un expediente abierto de oficio en febrero de este año y atribuye al propio ayuntamiento el coste del desmontaje.

Labajos tiene seis meses para desmantelar el monumento al fundador de las JONS bajo amenaza de sanción

La Dirección General de Promoción de la Memoria Democrática ha incluido el conjunto en el catálogo estatal de símbolos contrarios a la Memoria Democrática. Si el municipio no cumple voluntariamente con la resolución en el plazo indicado, la administración podrá activar el procedimiento sancionador previsto en la ley.

El monumento se alza en el punto exacto donde murió Onésimo Redondo en julio de 1936 y está compuesto por un muro curvilíneo de unos cuatro metros de altura, una torre central y una cruz. Aunque en 2020 el ayuntamiento ya retiró los elementos falangistas que formaban parte de su configuración original, la comisión técnica concluye que aquella intervención no cambió el significado esencial de la estructura.

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El organismo considera que el conjunto fue erigido durante la dictadura para rendir homenaje público a uno de los fundadores de las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalista y que el franquismo lo convirtió en referente ideológico. Por ello, entiende que el monumento supone una exaltación de la sublevación militar y de la Guerra Civil.

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El consistorio presentó alegaciones en junio defendiendo el valor histórico, documental y territorial del conjunto, argumentando que señala el lugar exacto del fallecimiento de Redondo y que, al morir en los primeros días de la contienda, no participó directamente en la represión posterior. También subrayó su carácter funerario y religioso, con la cruz como elemento central.

Como alternativa al derribo, Labajos propuso conservar el monumento añadiendo una placa explicativa de carácter neutral, integrarlo en rutas de memoria histórica e incorporarlo a un inventario municipal de elementos de interés histórico.

La comisión técnica rechazó todos estos planteamientos. Concluyó que la ausencia de participación directa de Redondo en la dictadura no impide aplicar la ley, dado que apoyó el golpe militar y su figura fue instrumentalizada políticamente por el régimen durante décadas.

El reloj corre ahora para Labajos. Seis meses para acatar o recurrir una decisión que pone fin a casi noventa años de presencia de ese monumento en el paisaje de la localidad segoviana.